La presidencia irlandesa del Consejo de la UE quiere actuar rápido en el asunto de la simplificación de la normativa sobre fitosanitarios. Ya ha presentado a los Estados miembros un nuevo texto de compromiso sobre el paquete de simplificación de las normas en materia de seguridad alimentaria, que fue examinado el 20 de julio por el grupo de trabajo Antici, que se ocupa de la simplificación.
Las principales modificaciones afectan a los límites máximos de residuos (LMR) de fitosanitarios en los productos importados. Fue en este punto en el que las discusiones se atascaron a finales de junio, lo que impidió a la anterior presidencia (Chipre) cerrar un compromiso. La nueva versión del texto recupera la ampliación propuesta en los proyectos anteriores en relación con las sustancias cuyos LMR podrían rebajarse hasta el límite cuantificable (cero técnico). Desaparecen las referencias a los fitosanitarios que presentan efectos inaceptables para las abejas o un riesgo de contaminación de las aguas subterráneas.
En una propuesta de compromiso anterior, fechada el 3 de julio, la presidencia irlandesa ya introdujo modificaciones en el sistema de autorización de los fitosanitarios. Mientras la Comisión Europea propone autorizaciones ilimitadas por defecto, Irlanda plantea que tengan una duración de 15 años cuando se trata de la primera autorización, y de 25 años si es una renovación; las autorizaciones ilimitadas se concederían solo a las sustancias de bajo riesgo. Sin embargo, estos períodos podrían recortarse, a decisión de la Comisión, sobre la base de una evaluación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) en el caso de las sustancias preocupantes.
En el Parlamento Europeo, las discusiones acaban de comenzar con la presentación, a principios de julio, del proyecto de informe preparado por los italianos Michele Picaro (Conservadores y Reformistas) y Herbert Dorfmann (PPE), que quieren flexibilizar al máximo la legislación.












