La Mesa de Precios del melón y sandía de la Lonja Agropecuaria Hortofrutícola y C. de Castilla-La Mancha ha celebrado en Manzanares su última sesión de la campaña de 2026. En esta cita, los productores y comercializadores han hecho un balance negativo en términos de rentabilidad para los agricultores, aunque se ha logrado comercializar la totalidad de la producción.
El presidente de la entidad, Antonio Atienza, ha explicado que los agricultores han conseguido cubrir únicamente parte de los costes de producción. En este sentido, ha señalado que «el precio necesario para alcanzar un determinado grado de rentabilidad se situaría en torno a los 30 céntimos por kilo», mientras que las cotizaciones reales se han quedado muy por debajo de esa cifra.
PRECIOS MEDIOS Y VOLUMEN DE PRODUCCIÓN
Durante los meses de verano, los precios medios ponderados registrados se han situado en 19 céntimos de euro por kilo para el melón y en 21 céntimos para la sandía. Atienza ha afirmado que «en esta campaña se han cubierto parte de los costes, pero no han sido cultivos rentables donde el agricultor esté satisfecho y haya ganado dinero».
El principal factor determinante del comportamiento del mercado ha sido el desequilibrio entre la oferta y la demanda motivado por el elevado volumen cosechado. En total, la región ha producido más de 500.000 toneladas entre ambos cultivos, repartidas en casi 4.000 hectáreas de sandía con 280.000 toneladas y unas 6.000 hectáreas de melón con 240.000 toneladas.

AJUSTE DE SUPERFICIE PARA GANAR RENTABILIDAD
La evolución de la recta final del periodo estival ha demostrado el impacto del ajuste de volumen, ya que a partir del 15 de septiembre, cuando restaba solo un 10% de la producción, los precios alcanzaron entre 50 y 70 céntimos por kilo. Atienza ha recordado que «en cuanto buscáramos un equilibrio entre oferta y demanda, serían otros precios, y el mercado lo ha demostrado».
Ante esta situación, se plantea como medida correctora la autorregulación de las hectáreas cultivadas por parte de los agricultores. Antonio Atienza ha manifestado que «el consejo o la prudencia es que el agricultor regule, que controle, que ponga un poquito menos; tendría menos costes y tendría mayor beneficio», aun reconociendo que es una decisión compleja por las excelentes condiciones agronómicas de la zona.
A pesar de los insatisfactorios resultados económicos, la campaña de 2026 ha presentado un balance global superior al de 2025, ejercicio en el que parte de la cosecha quedó sin comercializar. En esta ocasión, la sandía ha registrado un desempeño ligeramente mejor que el melón en las lonjas.












