La Organización Mundial de Agricultores (WFO) prevé una caída de la producción de alimentos el próximo año de hasta un 15% si no se restablece de manera estable el comercio de fertilizantes, alterado por el conflicto en Oriente Medio, ante la escasez de alternativas.
El presidente de la WFO, Arnold Puech d’Alissac destacó que el impacto de la crisis está siendo «muy desigual» en función de las zonas. Los agricultores del hemisferio sur, que tienen urgencia por comprar fertilizantes para aplicarlos sobre todo entre agosto y octubre, están teniendo más dificultades que los del norte, que tienen más margen de tiempo al necesitarlos el próximo año.
Los agricultores del hemisferio sur, que tienen urgencia por comprar fertilizantes para aplicarlos sobre todo entre agosto y octubre, están teniendo más dificultades que los del norte, que tienen más margen
La mayoría de los países importan fertilizantes nitrogenados, responsables de la mitad de los alimentos que se consumen en el planeta, recordó Puech d’Alissac. Por eso, más allá de la tregua acordada, un bloqueo a largo plazo del estrecho de Ormuz, por donde transita hasta un 30% del comercio global de fertilizantes, tiene un impacto directo en la actividad del sector primario.
«Si durante un año se reduce la disponibilidad de fertilizantes en un 30%, la producción de grano disminuirá un 12,5%, incluso hasta un 15%», afirmó el representante de los agricultores, que alertó en ese caso del «riesgo de fluctuación del precio». Por el momento descartó que la seguridad alimentaria esté en peligro por «las enormes reservas mundiales de grano, lo que hace que el precio de esa materia prima sea muy bajo por primera vez en mucho tiempo».
Sin embargo, la producción del futuro se puede ver comprometida si la crisis se alarga en el tiempo, ya que los agricultores requieren fertilizantes y gasóleo en un momento en el que deben decidir qué cultivarán para la próxima temporada, bajo la amenaza de que los mayores costes de producción reduzcan sus márgenes de beneficio o incluso les causen pérdidas.
La guerra amenaza las cadenas de suministro globales, alerta la FAO
Por su parte, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, advirtió de que el conflicto en Oriente Medio añade más presión sobre los «frágiles sistemas agroalimentarios y a las cadenas de suministro globales».
Durante la inauguración de la 38ª Sesión de la Conferencia Regional de la FAO para el Cercano Oriente (NERC38), celebrada en la sede del organismo en Roma, Qu calificó el actual escenario como un «momento crítico» para la región, según recoge un comunicado de la organización.
El responsable explicó que la crisis afecta a «todos los insumos agrícolas», incluidos productos químicos y maquinaria, y señaló que ha trasladado al secretario general de la ONU, António Guterres, que este impacto tendrá «consecuencias a largo plazo para la agricultura», incluso aunque el conflicto terminara hoy. Asimismo, subrayó la necesidad de mantener los flujos comerciales y garantizar el acceso a alimentos adecuados para todos, «particularmente en los países dependientes de las importaciones».
Para la FAO, insistió su director general, «la paz es un requisito previo para la seguridad alimentaria». «Sistemas agroalimentarios eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles son fundamentales para apoyar la recuperación, reducir vulnerabilidades y contribuir a la estabilidad y la paz a largo plazo en el Oriente Medio», concluyó.












