
Los precios de los cereales se han movido entre subidas y repeticiones en el mercado nacional en lo que va de semana -del 24 al 27 de enero-. Los trigos blandos anotaron alzas en casi todas las lonjas españolas.
Los repuntes más significativos se registraron en Barcelona, cuyos granos son de importación: el trigo forrajero reflejó un alza de 15 euros por tonelada, hasta alcanzar los 305 euros/tonelada; y el trigo panificable subió 11 euros, se situó en 315 euros/tonelada.
Los trigos blandos también subieron (+1 euro) en la Lonja del Ebro (Zaragoza) y se situaron entre 296 y 317 euros por tonelada; en Ciudad Real –celebración quincenal- repuntaron 3 euros y cotizaron entre 280 y 313 euros/tonelada; y en León el trigo pienso se pagó a 280 euros (2 euros más que en la semana anterior).
Algunas lonjas también anotaron subidas en las cotizaciones de la cebada: en León alcanzó los 270 euros (+2 euros/tonelada); y en Ciudad Real los 273 euros (+1 euro/tonelada).
Finalmente, el resto de granos en las distintas lonjas españolas se mantuvieron sin apenas cambios.
Precios internacionales
En cuanto al mercado internacional, los precios en general se han orientado al alza en las principales plazas mundiales de materias primas agrarias, fundamentalmente por las tensiones entre Rusia y Ucrania.
La mayor asociación de ganaderos y agricultores de Italia, Coldiretti, da cuenta de repuntes del 10% en el caso del trigo en la última semana por este motivo. La asociación ha recordado que Ucrania, además de tener una reserva energética de gas, desempeña un papel crucial para el sector agrícola con la producción de cerca de 36 millones de toneladas de maíz para alimentación animal (quinto lugar en el mundo) y 25 millones de toneladas de trigo blando para la producción de pan (séptimo país en el mundo).
Asimismo, Coldiretti indica que Rusia es el principal exportador de trigo del mundo y Ucrania el tercero, y que las tensiones entre ambos pueden poner en riesgo los envíos de trigo desde los puertos del Mar Negro.
Italia importa el 64 % de sus necesidades de trigo para la producción de pan y galletas, y en 2021 compró más de 120 millones de kilos de trigo de Ucrania y unos 100 millones de kilos de trigo de Rusia.











