El índice de precios de los alimentos que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se situó en junio en 130,3 puntos, es decir, un 0,3% por debajo del nivel de mayo. Los aumentos en los índices de los precios de los aceites vegetales y la carne se vieron contrarrestados por los descensos en los del azúcar, los cereales y los productos lácteos.
El índice de precios del azúcar de la FAO fue el que más disminuyó en junio, con un 5,7% menos que en mayo. La FAO explica que “la bajada de los precios internos del etanol en Brasil, que en junio registraron su tercer descenso consecutivo, alentó a que se destinara una mayor cantidad de caña de azúcar a la producción de azúcar y contribuyó a que disminuyeran los precios internacionales del azúcar”. Sin embargo, indica “la persistente preocupación por los posibles efectos de El Niño en la producción de azúcar de los principales países productores, como la India y Tailandia, durante la próxima campaña de 2026/27, frenó la caída generalizada de los precios internacionales del azúcar”.
El índice de precios de los cereales de la FAO se situó en una media de 110,2 puntos en junio, un 3,5% menos que en mayo. En concreto, los precios mundiales del trigo disminuyeron un 4,4%, “ya que la rápida evolución de las cosechas y unas perspectivas alentadoras de la oferta en la región del Mar Negro contrarrestaron la preocupación ante las perspectivas sobre las cosechas en Australia y Estados Unidos”, indica la organización.
En cuanto a los productos lácteos, el índice de precios registró en junio un promedio de 117,4 puntos, es decir un 1,5% menos que en mayo. Se redujeron los precios de todos los productos lácteos, aunque las condiciones de mercado subyacentes siguieron difiriendo según el producto, indica la FAO.
Por el contrario, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO registró en junio un promedio de 192 puntos, lo que supuso un incremento intermensual de un 3,8%. El aumento del índice se debió “al efecto combinado del alza de las cotizaciones de los aceites de palma y colza y de la estabilidad generalizada de los precios del aceite de girasol, lo que compensó con creces la bajada de los precios del aceite de soja”, destaca la FAO.
Por último, el índice de los precios de la carne se situó en junio en un promedio de 131,0 puntos, es decir, un 0,4% más que en mayo. El aumento se debió principalmente al alza de los precios internacionales de la carne de aves de corral y, en menor medida, al fortalecimiento de las cotizaciones de la carne de ovino, mientras que disminuyeron los precios de las carnes de cerdo y bovino.












