El índice de precios de los alimentos que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recoge que los precios mundiales de los aceites vegetales disminuyeron en abril un 5,7% respecto al nivel récord registrado en marzo, pero se mantienen muy por encima del nivel de hace un año. En concreto, se situó en un promedio de 237,5 puntos en abril.
El descenso se debió a la bajada de los precios mundiales de los aceites de palma, girasol y soja, que compensó con creces la subida de las cotizaciones del aceite de colza.
Los precios internacionales del aceite de palma registraron una caída moderada en abril, “al verse deprimidos sobre todo por la debilidad de las importaciones mundiales ante los elevados costes, así como por las perspectivas de debilitamiento de la demanda en China”, explicó la FAO. No obstante, la incertidumbre acerca de las disponibilidades exportables de Indonesia, el principal exportador de aceite de palma del mundo, contuvo un mayor descenso de los precios internacionales.
Mientras tanto, los precios mundiales de los aceites de girasol y soja también disminuyeron respecto del mes anterior, lo cual estuvo ligado en gran medida al racionamiento de la demanda a raíz de los precios récord registrados últimamente.
Por el contrario, los precios del aceite de colza se mantuvieron firmes en abril, a causa de la persistente escasez de la oferta mundial.
Precios mundiales de los alimentos
En líneas generales, el índice de precios de los alimentos que elabora la FAO registró un promedio de 158,5 puntos en abril, es decir, un 0,8% menos del máximo histórico alcanzado en marzo, pero un 29,8% por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado.












