Para alcanzar los objetivos fijados en el Pacto Verde europeo, las zonas rurales ocupan un lugar destacado, estima la Comisión Europea. Esta propone una comunicación sobre una visión a largo plazo dirigida principalmente a favorecer una agricultura inteligente, resiliente y diversificada.
En el marco de su comunicación sobre “una visión a largo plazo para las zonas rurales de la UE hasta 2040”, publicada el pasado 30 de junio, la Comisión Europea propone un plan de acción rural en el que las zonas rurales sean consideradas como actores activos de las transiciones verdes y digitales de la UE. En su documento, Bruselas explica que “por la producción sostenible de productos alimentarios, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático, juegan un papel esencial en la realización de los objetivos fijados en el Pacto Verde europeo”.
En esta ocasión, el comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski, declaró, que se trata de una “primera etapa hacia la transformación de nuestras zonas. La nueva PAC contribuirá a esta visión favoreciendo un sector agrario inteligente, resiliente y diversificado, apoyando la protección del medio ambiente y la acción a favor del clima y reforzando el contexto económico de las zonas rurales”.
Digitalización y resiliencia de las zonas rurales
Para concretar este punto de vista, Bruselas insiste en la importancia de la digitalización de las zonas y comunidades rurales. El programa “Rural Digital Futures” tiene como principal ambición proponer un conjunto integrado de acciones relativas a estimular la transformación digital de las zonas rurales. Se centrarán en la innovación digital y las nuevas tecnologías, tales como la inteligencia artificial, la robótica, las soluciones de Internet de los objetos así como de los sectores de innovación digital. La financiación de la PAC, la política de cohesión y del Horizonte Europa permitirán continuar con la digitalización principalmente del sector agrario, indicó la Comisión.
Otro objetivo es mejorar la resiliencia de las zonas rurales. Con este fin, Bruselas explica que la restauración, la rehumidificación y la conservación de las zonas húmedas y de las turberas presentan un gran potencial en términos más climáticos. “Permiten obtener reducciones de emisiones de CO2 importantes en una zona relativamente pequeña, ofreciendo varios co-beneficios ligados a la gestión del agua y a la biodiversidad”, precisó.
Además, añadió que “las iniciativas ligadas a la agricultura carbonada podrían constituir una fuente adicional de renta para los agricultores y los forestales, recompensándoles para el secuestro del carbono”. La PAC, la política de cohesión y el programa LIFE podrían aportar su apoyo al desarrollo de iniciativas piloto de agricultura carbonada, indicó el Ejecutivo europeo.
Mejora del valor añadido de las actividades agrarias
Bruselas asegura también que las sinergias entre el turismo, la comercialización y la transformación de productos agrarios contribuirán al desarrollo de las zonas rurales. En este aspecto precisa que “podría cubrir la comercialización de productos con indicación geográfica o incluso de productos fabricados en las zonas Natura 2000 bien gestionados y que demuestren la compatibilidad de su producción con la conservación de la naturaleza”.
Además, el reforzamiento de la conexión en red de las empresas rurales a través de las redes europeas de empresas y por medio de llamamientos a la cooperación interregional lanzadas por las misiones europeas de la economía social contribuirá también al desarrollo de los territorios rurales, explica la Comisión.
Janusz Wojciechowski ha asegurado que “la UE velará para que el plan de acción rural de la UE permita un desarrollo sostenible de las zonas rurales”. Con ese fin se pondrá en marcha un observatorio para mejorar la recogida y el análisis de datos sobre las zonas rurales. De aquí a finales de 2021 la Comisión trabajará con el Comité de las Regiones para examinar el camino a seguir para alcanzar los objetivos de la visión a largo plazo.
Posteriormente, antes de mediados de 2023, la Comisión hará balance de las acciones financiadas por la UE y los Estados miembros que se han llevado a cabo y se han programado para las zonas rurales. A principios de 2024 los servicios de la Comisión publicarán un informe en el que recogerá los ámbitos en los que hace falta un apoyo y una mayor financiación, así como el camino a seguir sobre la base del plan de acción rural de la UE. Por último, las discusiones en torno al informe alimentarán la reflexión sobre la preparación de las propuestas para el período de programación 2028-2034.












