La ayuda acoplada al olivar tradicional que anunció recientemente el ministro de Agricultura contará con una dotación anual de 27,59 millones de euros, de acuerdo con el proyecto que ha preparado el Ministerio.
Se llamará “ayuda asociada al olivar con dificultades específicas y alto valor medioambiental” y sus beneficiarios deberán cumplir con una serie de requisitos relacionados con la edad de la plantación o la densidad de árboles, entre otros.
De acuerdo con el citado proyecto, podrán percibir este pago los agricultores activos titulares de explotaciones con hectáreas elegibles de olivar cuyas parcelas cumplan con lo siguiente:
- Figurar como declaradas en la PAC en alguno de los años 2018, 2019 o 2020.
- Estar clasificadas como superficie en secano según el SIGPAC.
- Contar con una densidad de plantación por hectárea de hasta 80 árboles y/o una pendiente media de parcela superior o igual al 25%.
- Contar con una densidad mínima por hectárea de 30 árboles.
- La edad media de la plantación deberá ser superior a 10 años.
- Contar con una superficie mínima admisible por parcela por la que se solicita la ayuda de 0,1 hectáreas, y que la superficie mínima admisible por explotación sea de 0,5 ha.
La ayuda se concederá en forma de pago anual por hectárea, con un importe específico diferenciado para Baleares (+10%) para tener en cuenta los condicionantes derivados de la insularidad, que suponen mayores costes de producción.
El Ministerio de Agricultura determinará el importe de la ayuda por hectárea dividiendo la dotación presupuestaria de esta medida para cada una de las regiones entre el total de las superficies determinadas para cada región, que se obtendrá de las comunicaciones efectuadas por las comunidades autónomas.
En caso de que el presupuesto anual resultara insuficiente para atender las solicitudes, se reducirá proporcionalmente el número de hectáreas de cada beneficiario en la cuantía que resulte necesaria para ajustar el gasto a la dotación financiera anual.
El objeto de esta ayuda es evitar el abandono del olivar con dificultades específicas relacionadas con limitaciones del medio natural, de alto valor ambiental y cuyo mantenimiento es esencial fundamentalmente desde el punto de vista social y ecológico.
Hay que recordar que inicialmente se pensó en una intervención sectorial para el olivar tradicional a la que se habían asignado 30 millones de euros anuales. Una intervención sectorial habría supuesto que el apoyo llegaría a las organizaciones de productores en lugar de directamente a los agricultores.












