En su último informe sobre perspectivas de los mercados agrarios de la Unión Europea a corto plazo, la Comisión Europea constata que el sector agrario sigue enfrentándose a una considerable incertidumbre, derivada de las repercusiones del conflicto en Oriente Medio, los riesgos meteorológicos, las enfermedades animales y las persistentes tensiones comerciales.
Respecto a las previsiones de producción, consumo y comercio exterior, cabe esperar que Bruselas las revise en un próximo informe. La propia Comisión apunta que los datos para la elaboración de este último se recogieron antes de las olas de calor que recorren Europa y que están afectando a los agricultores, por lo que no se han tenido en cuenta.
La CE trabaja con la hipótesis de una normalización progresiva de los mercados de la energía como consecuencia de una reapertura gradual del estrecho de Ormuz
Además, trabaja con la hipótesis de una normalización progresiva de los mercados de la energía como consecuencia de una reapertura gradual del estrecho de Ormuz, que no se está produciendo a la vista de los últimos acontecimientos en la guerra de Irán.
Aun sin conocer esos últimos acontecimientos cuando elaboró el informe, ya reconocía que lo más probable es que los precios de la energía mantengan niveles elevados y que la actividad económica se ralentice debido a las interrupciones en los flujos comerciales y a los retrasos en la recuperación de las infraestructuras en Oriente Medio.












