La Comisión Europea presentó hace unos días una Comunicación y una propuesta de reglamento sobre las materias primas críticas, cuyo objetivo es garantizar el acceso de la Unión Europea a un suministro seguro, diversificado, asequible y sostenible de estos productos, entre los que figuran las tierras raras y otros que se utilizan en la producción de fertilizantes minerales, como el cobre, el magnesio o el fósforo.
Bruselas estima que la demanda de materias primas fundamentales se va a disparar y constata que la UE depende en gran medida de las importaciones, a menudo procedentes de terceros países en régimen de casi monopolio.
Bruselas estima que la demanda de materias primas fundamentales se va a disparar y constata que la UE depende en gran medida de las importaciones
El objetivo de la propuesta es mitigar los riesgos para las cadenas de suministro relacionados con esas dependencias estratégicas y dotar a la UE de las herramientas necesarias para garantizar el acceso de la Unión a un suministro seguro y sostenible.
Entre otras medidas, la propuesta de reglamento fija parámetros de referencia claros para las capacidades nacionales a lo largo de la cadena estratégica de suministro de estas materias primas y para diversificar el suministro de la UE de aquí a 2030:
- al menos el 10% del consumo anual de la UE en el caso de la extracción;
- al menos el 40% del consumo anual de la UE en el caso de la transformación;
- al menos el 15% del consumo anual de la UE en el caso del reciclado;
- no más del 65% del consumo anual de la Unión de cada materia prima estratégica en cualquier fase pertinente de la transformación podrá proceder de un solo tercer país.
Bruselas constata asimismo que la UE nunca será autosuficiente en el suministro de estas materias primas y seguirá dependiendo de las importaciones para la mayor parte de su consumo, por lo que tendrá que reforzar su compromiso mundial con socios de confianza para desarrollar y diversificar la inversión, promover la estabilidad en el comercio internacional y fortalecer la seguridad jurídica para los inversores.












