Ha llegado el momento de que los distintos Gobiernos, comenzado por el Central hagan gestión de verdad. Ha llegado el momento de que los líderes y los partidos no hagan política de trincheras dirigida a sacar réditos políticos de la grave situación en la que nos encontramos, sino POLÍTICA con mayúsculas y con sentido de Estado. Y ha llegado el momento de que los ciudadanos nos corresponsabilicemos y hagamos lo que los responsables de la gestión de esta crisis nos pidan. Es el momento de preguntarse, no solo por lo que el Estado puede hacer por mí, sino por lo que cada uno de nosotros puede hacer por los demás y por nuestro país.
Para ello es necesario que los mensajes de los gestores y políticos sean claros, fáciles de entender y rotundos. Creo que no es el momento de las críticas, que podrían hacerse y muchas, sino de arrimar el hombro mirando al futuro para salir de esta crisis lo antes posible y con el menor coste posible, primero en vidas humanas, y después en lo económico.
Y, hablando de arrimar el hombro, hay dos sectores que lo han hecho durante esta semana y lo continuarán haciendo en los próximos días. El primero, el sanitario; vaya nuestro agradecimiento. El segundo, el agroalimentario entendido en sentido amplio, desde el agricultor y el ganadero hasta las personas que cobran en la caja del súper o la tienda pequeña. Las compras masivas y en pocos horas han sometido al sistema agroalimentario a una tensión muy elevada, a la que, en líneas generales y salvo en momentos puntuales y en puntos concretos, ha sabido y podido responder, garantizando un alto grado de abastecimiento.
La salud es lo primero y con las cosas de comer, a ser posible con origen España, no se juega
Esta situación de crisis ha puesto de manifiesto algo que la mayoría de la sociedad, fundamentalmente urbana, olvida con frecuencia: el carácter estratégico de la producción y distribución de alimentos y, por lo tanto, de las políticas agrarias. Es necesario que la cadena alimentaria siga funcionando y funcionando bien. Sin ser alarmistas, y a las pruebas me remito, es necesario tener el mayor grado posible de autoabastecimiento en alimentos.
Como hemos dicho en AGROPOPULAR en numerosas ocasiones, la última vez la semana pasada, la principal misión de agricultores y ganaderos es la producción de alimentos, papel que en los últimos tiempos parecía olvidado y que estos colectivos han reivindicado con las manifestaciones de las semanas pasadas. Lo resumo con dos dichos muy antiguos, pero de plena actualidad y vigencia: la salud es lo primero y con las cosas de comer, a ser posible con origen España, no se juega.












