Los hogares españoles han empezado a modificar sus comportamientos de compra a raíz de la crisis del coronavirus y se ha detectado un repunte del 154% del consumo tras el anuncio de medidas extraordinarias el pasado martes -10 de marzo-, que se disparó hasta el 180% un día después.
Así lo recoge el estudio de los hábitos de compra y consumo de la consultora Kantar, que ya en la semana del 24 de febrero al 1 de marzo detectó un incremento del 113% en gran consumo respecto al promedio semanal de los dos meses anteriores. El aumento se aprecia en todos los canales de distribución, aunque destacan droguería/perfumería, online y híper/súper.
Por Comunidades Autónomas, el impacto no se limita solo a las zonas con alerta sanitaria, ya que el mayor incremento en el consumo el pasado miércoles se registró en Canarias (223%), por encima del de la Comunidad de Madrid (sin contar el área metropolitana) -la zona más afectada por el brote de coronavirus- que fue del 201%.
El mayor incremento en el consumo se registró en Canarias
En la Comunidad Valenciana y Murcia el consumo en los hogares se incrementó ese día un 194%, en Cataluña (excepto el área metropolitana), Aragón y Baleares un 184%; en Galicia, Asturias y Castilla León (León), un 183%; un 176% en el área metropolitana de Madrid y un 175% en la de Barcelona; en Andalucía y Badajoz un 165% y en norte y Castilla León (Palencia y Burgos), un 151%.
Antes de la activación de los protocolos extraordinarios en la Comunidad de Madrid, Vitoria y La Rioja, la mitad de los españoles se declaraba preocupado por el impacto del coronavirus en su vida cotidiana. Un 29,2%, muy preocupados, cifra que ha aumentado 6 puntos más hasta el 10 de marzo.
Por categorías destacan el gasto en jabón de manos, cuyo consumo ha aumentado hasta un 324% entre los que se consideran muy preocupados; platos cocinados, conservas, celulosa del hogar y limpiadores del hogar.
Los principales cambios de hábitos observados en los consumidores españoles son una mayor preocupación por la higiene (el 43,9% declara lavarse «mucho más» las manos que antes) y un intento de reducir su actividad fuera del hogar: no frecuentar aglomeraciones, menor consumo en bares y restaurantes, evitar usar el transporte público o ir al gimnasio, entre otros.












