Durante la conferencia de prensa sobre la presidencia francesa de la Unión Europea, el presidente galo, Emmanuel Macron, se refirió de nuevo brevemente a “prohibiciones” de pesticidas. El ministro de Agricultura y su entorno aseguran que hizo referencia a la directiva Sud (directiva sobre el uso sostenible de pesticidas), que prevé más bien reducir los usos que prohibir sustancias.
El asunto parece ser para Macron más importante de lo que el sector agrario o incluso las ONG creen. Ante un grupo de periodistas políticos, en su presentación de la presidencia francesa de la UE, el presidente galo se refirió nuevamente a la prohibición de pesticidas, como ya hizo hace unos meses en Marsella.
Los términos concretos utilizados hacen dudar del alcance, las sustancias y los operadores afectados. Entre los retos de un nuevo “modelo europeo de crecimiento”, declaró, “tendremos que ocuparnos mucho de otros asuntos como la unión de la sanidad pública, la manipulación de la información, la agricultura y las prohibiciones de pesticidas”.
Sin embargo, esta alusión retrotrae a la declaración, más detallada, pronunciada el 3 de septiembre pasado en el congreso de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Biodiversidad): “Quiero que la presidencia francesa de la Unión Europea impulse una iniciativa de salida acelerada de los pesticidas”.
Esta posición voluntaria contrasta con los términos y el tono empleados por el propio presidente unas semanas después en Terres de Jim (importante feria agrícola): “Vamos a reducir, donde se pueda, el uso de fitosanitarios”.
La línea sigue siendo la misma
Julien Denormandie asegura que la línea oficial del Gobierno sigue siendo la misma: “Ninguna prohibición sin alternativa y todas las reducciones de productos fitosanitarios deben aplicarse a nivel europeo”.
“Cuando el presidente hace referencia a prohibiciones de pesticidas hace referencia a la directiva Sud, de la que tendré que ocuparme durante la presidencia francesa de la UE”, añadió el ministro de Agricultura en respuesta a preguntas de Agra Presse durante una rueda de prensa.
La revisión de esta directiva sobre el uso sostenible de pesticidas –sobre la que se esperan las propuestas de la Comisión Europea para principios de 2022- permitirá “armonizar los usos entre los Estados miembros”, prohibiendo en toda la UE las sustancias ya eliminadas en Francia. “Yo quiero luchar con mucha fuerza contra todas las distorsiones de competencia”, insistió el ministro.
Ese mismo combate quieren tenerlo con los países terceros, integrando “la noción de límites máximos de residuos (LMR), que de momento no figura en la directiva”. El ministro reconoció que, dado que la medida no llega a prescribir un modo de producción, no sería una cláusula espejo propiamente dicha. Sin embargo, permitiría limitar las importaciones de productos que no respetaran las normas impuestas a los agricultores europeos.
Hacia una traducción del Pacto Verde
La interpretación de las declaraciones del presidente francés se complica a medida que se entra en los detalles. En el entorno del ministro de Agricultura, cuando se les pregunta, precisan que la directiva Sud se centra principalmente en los modos y materiales de aplicación de los fitosanitarios y no directamente en la prohibición de pesticidas. “La evaluación de las sustancias -dicen- se lleva a cabo en el marco del reglamento 1107/2009, que no se ha reabierto, a pesar de la voluntad de Francia.
Este reglamento es el que regula los procesos y las decisiones que se adoptan sobre retiradas y reautorizaciones”. El texto tampoco tiene el poder de regular los LMR, que son competencia de la política comercial.
La versión de la Comisión se presentará en enero y Francia aprovechará la revisión de la directiva Sud para recordar a sus vecinos europeos su obligación de establecer un plan de reducción, que figura en la versión en vigor. Según el Gobierno francés, “no todos los Estados miembros se han fijado objetivos cifrados”.
Con este texto, Francia no solo quiere avanzar en las prohibiciones sino también en una apertura a las “soluciones”. El gabinete apoyará principalmente una definición europea de biocontrol al tiempo que defenderá los instrumentos innovadores, como los drones, la inteligencia artificial o el material antideriva. En lo que respecta a los LMR, precisa que la discusión se desarrollará al mismo tiempo que la de las cláusulas espejo, con el fin “de revisarlos de manera más voluntarista que actualmente”.












