La Comisión Europea ha destinado fondos de desarrollo a países con los que estaba negociando acuerdos comerciales, como el bloque de Mercosur o la India, con el fin de favorecer el compromiso. Se trata de dinero que Bruselas moviliza para apoyar a países terceros ante acontecimientos imprevistos, como fenómenos meteorológicos extremos, conflictos violentos o crisis migratorias. Sin embargo, la Comisión tiene margen para utilizar ese dinero en otras prioridades internacionales.
En el caso de Mercosur, destinó 350 millones de euros para ayudar a los países que lo forman a cumplir con las exigencias comunitarias en materia de deforestación, medio ambiente o condiciones laborales.
En el de la India, asignó 500 millones para ayudar en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los Estados de la UE piden un mayor control sobre las competencias de gasto de la CE para evitar este tipo de reasignaciones de fondos
Los Estados miembros de la Unión Europea piden un mayor control sobre las competencias de gasto de la Comisión Europea para evitar este tipo de reasignaciones de fondos.
Un portavoz de la Comisión declaró que estos fondos se crearon para permitir a la UE abordar rápidamente «los acontecimientos geopolíticos, los retos emergentes y las nuevas prioridades», y que el gasto se ajustaba a la normativa del Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (NDICI).
Sin embargo, durante el último año, la Comisión ha movilizado cientos de millones de euros del fondo de reserva del NDICI para iniciativas geopolíticas y comerciales, incluido el apoyo vinculado a los acuerdos de la UE con Mercosur y la India, así como con Groenlandia.












