Fernando Fernández de Bobadilla, párroco de Los Yébenes (Toledo), fue una de las primeras personas en llegar al lugar del trágico accidente ferroviario del pasado miércoles, en el que han perdido la vida 69 personas.
En el programa del sábado 31 de octubre, el párroco ha relatado cómo recibió la noticia a través de la llamada de un propietario de una finca cercana y cómo decidió desplazarse inmediatamente hasta la zona. Allí se encontró con un escenario que ha descrito como “verdaderamente horrible”.
«Yo no puedo llegar a todos, pero Dios sí puede llegar a todos»
Al recordar aquellos primeros momentos, don Fernando ha explicado cuál fue su primer pensamiento: “Lo primero que se me ocurrió es que yo no puedo llegar a todos, pero Dios sí puede llegar a todos”.
Fernández de Bobadilla ofreció asistencia espiritual a las víctimas e impartió la absolución general y colectiva. Después, continuó ayudando en todo lo que estuvo en su mano a lo largo de aquel día.












