El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha presentado su proyecto de “Agenda para la Digitalización del sector agroalimentario y forestal y del medio rural”, para el que abre un período de consulta pública hasta el día 25 de este mes. El documento define las líneas estratégicas y las medidas necesarias para impulsar la transformación digital en estos ámbitos y los instrumentos necesarios para aplicarlas.
Objetivos del proyecto
Entre los tres objetivos recogidos en el proyecto figura, en primer lugar, la reducción de la brecha digital, tanto la existente entre el medio urbano y el rural como entre pequeñas y medianas empresas. Con ese fin se actuaría en dos ámbitos, por un lado en la conectividad (con el fin de reducir la brecha física) y por otro en la capacitación y la formación adecuadas, que son las principales barreras que se han identificado, no solo en España sino a nivel europeo, para desencadenar la transformación digital del sector y del medio rural.
El documento constata que “la conectividad en el medio rural no está suficientemente resuelta y se encuentra en unos niveles muy inferiores a la media nacional, tanto para los núcleos poblacionales, como para el territorio no poblado”, lo que supone una “barrera importante no solo para fijar población, sino también para el desarrollo de la actividad agroalimentaria, forestal y económica en general fuera de los núcleos de población en el medio rural”.
El esfuerzo en formación es aún mayor, ya que los indicadores disponibles ponen de manifiesto que “el 50% de la población carece de habilidades digitales básicas. Y, en el caso del sector primario, el 80% de los titulares de explotaciones agrarias tiene una formación sólo procedente de la práctica”.
Entre las medidas dirigidas a lograr este objetivo figura la de atraer a jóvenes y mujeres como habitantes estables del medio rural; los primeros, nacidos en la era digital, pueden ser un vehículo para formar a otros.
El segundo objetivo recogido en la agenda es el fomento del uso de datos y hacer que sean útiles para el fin último, que es el de generar valor. El tercero es impulsar el desarrollo empresarial y nuevos modelos de negocio.
Todo ello requerirá actuaciones que serán tanto de ejecución directa del Ministerio de Agricultura como en colaboración con otras administraciones implicadas, así como apoyando acciones existentes.
De acuerdo con el proyecto, se abordarían mediante “planes de acción bienales que se establecerán en función de los presupuestos disponibles y que permitirán la adaptación del progreso a la realidad de cada momento”.












