Las organizaciones profesionales agrarias ASAJA, la Alianza UPA-COAG y UCCL han señalado este jueves a los operadores comerciales y brókeres como responsables de la presión que, a su juicio, sufren los precios de los cereales en Castilla y León. Las organizaciones han realizado estas acusaciones a pocos días de la celebración de la Bolsa Internacional de Cereales del Duero, prevista para el próximo 16 de septiembre en Valladolid.
El encuentro, organizado por la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE), se presenta en su convocatoria como una “jornada de contratación extraordinaria” destinada a fomentar las relaciones comerciales entre brókeres, operadores, empresas y profesionales vinculados al comercio internacional de cereales, oleaginosas y sus derivados.

Las OPAs han asegurado que llevan meses denunciando el hundimiento de las cotizaciones y la pérdida de rentabilidad de los productores. Consideran que actualmente la situación del cereal es “crítica” en Castilla y León y reclaman a las administraciones ayudas directas para garantizar la próxima sementera.
Reclaman límites a las importaciones
ASAJA, la Alianza UPA-COAG y UCCL han pedido además a comerciantes, corredores y brókeres que reduzcan las compras de grandes cantidades de cereal procedente del exterior y apuesten por la producción local, que, según defienden, ofrece mayores garantías de trazabilidad, sostenibilidad y seguridad alimentaria.
Las organizaciones temen, sin embargo, que su petición no sea atendida y reclaman la intervención de las autoridades nacionales y europeas para establecer contingentes a las importaciones. Su objetivo es limitar, según explican, la entrada de cereal extranjero a las cantidades estrictamente necesarias y evitar que las importaciones masivas presionen las cotizaciones a la baja.

Las OPAs también exigen que las autoridades autonómicas, estatales y europeas investiguen las operaciones realizadas en el mercado cerealista y sancionen posibles prácticas abusivas. Recuerdan que los agricultores no pueden percibir precios inferiores a sus costes de producción, de acuerdo con la Ley de la Cadena Alimentaria.
Por último, consideran que encuentros como la Bolsa Internacional de Cereales del Duero deberían servir para favorecer “un trato y relación de igualdad y justicia” entre los distintos operadores, incluidos los propios productores.












