El desequilibrio que atraviesa actualmente el mercado europeo de carne de porcino “acabará antes de finales de 2021, cuando disminuya el crecimiento de la producción”, según señala la Comisión Europea en su último informe de perspectivas de los mercados a corto plazo.
Tras un aumento del 4,1% en la producción comunitaria de carne de porcino en el primer semestre de este año (con respecto al mismo período de 2020), el mercado se encuentra “en una situación difícil”, a la que contribuyen la ralentización de la demanda por parte de China y por parte también de la restauración europea. Bruselas estima que el sector del porcino reaccionará “reduciendo el ritmo de aumento de la producción”. Esta podría crecer el 1,7% en el conjunto del año 2021 y en un 0,6% en 2022.
A pesar de la ralentización de las compras chinas, las exportaciones europeas “mantendrán el dinamismo” y crecerán un 6% este año y un 7% en 2022.
Respecto a los precios de la carne de porcino, Bruselas constata que alcanzaron un pico en junio y que desde entonces han evolucionado a la baja, hasta unos 140 euros/100 kilos en septiembre. Esta bajada impacta en los márgenes de los ganaderos comunitarios, aunque, por otro lado, supone una ventaja para el porcino europeo en los mercados mundiales.
Carne de vacuno, aves y ovino-caprino
Por su parte, la producción de carne de vacuno disminuyó el 0,5% en la UE en el primer semestre del año debido, sobre todo, a la caída registrada en Irlanda por el impacto del Brexit. La evolución ha sido desigual dependiendo de los Estados miembros, ya que en España se registró un aumento del 6,3% como consecuencia de unos precios favorables en un contexto de oferta ajustada en el mercado interior. Bruselas espera que la disminución de la producción de la UE en el conjunto del año sea también del 0,5%, aunque en el segundo semestre podría registrarse un aumento de los sacrificios por los elevados precios de los alimentos para el ganado. Para 2022 se prevé una caída del 0,9%.
En cuanto a la producción de carne de ave, entre la gripe aviar y la crisis sanitaria disminuyó en un 4,7% en el primer semestre. Grandes países productores han registrado caídas significativas. Es el caso de Polonia (-8,6%), Alemania (-3,4%), Francia (-4,9%) y España (-5,7%). Esa tendencia a la baja se moderará y el año podría acabar con un descenso en la producción del 0,9%; en 2022 se espera una recuperación (+1%).
Por último, la producción de carne de ovino y caprino creció en la UE en un 2,2% en el primer semestre del año, “favorecida por unos precios positivos”, principalmente para los corderos pesados. La subida se debió sobre todo a una disminución de las importaciones que no se vio compensada totalmente por el aumento de la producción interna. Los Estados miembros con mayores aumentos fueron Grecia (+9,9%), España (+4,7%). Francia (+4,3%) y Rumanía (+3%). Irlanda registró una caída del 10,5%. Este país adelantó muchos sacrificios a finales del año pasado en previsión de posibles problemas en su relación comercial con el Reino Unido tras el Brexit.












