“Las zonas rurales pueden desempeñar un papel clave en el éxito de los partidos euroescépticos”, según un estudio realizado por encargo del Comité Europeo de las Regiones a la consultora Milieu Consulting SRL.
En Polonia, Italia y Hungría, “el apoyo a los euroescépticos está encabezado principalmente por las zonas rurales. Pero en los Estados miembros menos euroescépticos, como los Países Bajos, Portugal, Croacia o Estonia, ahí es donde las regiones que son euroescépticas son mayoritariamente rurales”, subrayan los autores del estudio.
Los Estados miembros menos euroescépticos «es donde las regiones que son euroescépticas son mayoritariamente rurales”
El voto euroescéptico puede comenzar a nivel regional e ir ganando protagonismo y un apoyo más amplio a nivel nacional, como muestra el caso de Alemania, donde el partido AfD (Alternativa para Alemania) ha ganado popularidad recientemente entre los electores rurales de todo el país, cuando históricamente solo tenía cierto éxito en la parte oriental.
Los autores advierten que tendencias similares podrían repetirse en Portugal, Croacia, España, Letonia y Estonia, donde las últimas elecciones nacionales han mostrado que ciertas regiones rurales son “ardientes” partidarias de los partidos euroescépticos.
Francia, Alemania, Italia, Polonia y Eslovaquia, precisan que “el euroescepticismo aparece como una reacción al descontento generado por las políticas”
Basándose en un examen detallado de los recientes resultados electorales en Francia, Alemania, Italia, Polonia y Eslovaquia, precisan que “el euroescepticismo aparece como una reacción al descontento generado por las políticas o las prácticas asociadas a la UE, más que a una cierta ideología política”. Añaden que hay partidos euroescépticos con programas anti-UE en todo el abanico político, de la izquierda a la derecha, de los conservadores a los socialdemócratas.
En el contexto actual de movilizaciones agrícolas, en muchos países de Europa los partidos euroescépticos tratan de sacar provecho de la situación. Los autores del estudio alertan de “las repercusiones potenciales para la UE que puede tener desatender a las zonas rurales”. Es un asunto especialmente importante en un año como este, de elecciones europeas.












