La sección dedicada a la Innovación del 7 de febrero la protagonizó nuestro hombre del tiempo, José Miguel Viñas, meteorólogo de Meteored, que nos explicó si estamos ante el inicio del año (mes de enero y lo que llevamos de febrero) más lluvioso desde que hay registro.
Viñas aclaró que «si contamos únicamente enero», ha habido algún otro mes de enero en el que ha llovido más: el mes pasado se alcanzaron «119,3 litros por metro cuadrado para el conjunto de España y en 2001 fueron 131,5», por ejemplo. No obstante, confirmó que estamos ante un invierno que ya se empieza a poder calificar como «muy húmedo».
Según nuestro hombre del tiempo, «si nos fijamos únicamente en los últimos días» de este mes -hasta el día 7 de febrero- «ha llovido como tres veces más de lo que debería de llover en este periodo. Es decir, que es algo bastante extraordinario».
En Grazalema el 4 de febrero cayeron casi 600 litros por metro cuadrado
En el caso concreto de Grazalema, en lo que llevamos de año llevan ya acumulados 2.100 litros por metro cuadrado. Su precipitación media anual es de 1.900 litros por metro cuadrado y «de esa cantidad tan enorme de lluvia, solamente el pasado miércoles, el 4 de febrero, casi se rozaron los 600 litros por metro cuadrado».
Viñas aseguró que esos 2.100 litros por metro cuadrado superan con creces lo que puede llover a lo largo del año en Santander y Madrid, juntos. «Estamos hablando de una cantidad de lluvia extraordinaria».
¿A qué es debido este tren de borrascas de gran impacto?
Según Viñas, realmente estamos viviendo una situación singular porque no se está dando el comportamiento normal que suele haber en invierno. «Si algo sabe la gente del campo», es que el mes de enero «se caracteriza por tener periodos más o menos largos con un tiempo de signo opuesto, es decir, anticiclónico».
La razón es que se ha descolocado un poco la zona donde debería estar el aire frío en el Ártico, se ha desplazado hacia Norteamérica y se ha formado ese corredor de borrascas en una latitud mucho más baja que la normal.
Viñas: Se ha formado un corredor de borrascas en una latitud mucho más baja que la normal
Estas borrascas, cuando se forman, deberían de afectar de lleno, sobre todo, al norte de Francia, a las Islas Británicas y, sin embargo, «están entrando en la latitud de la Península Ibérica».
«El resultado es lo que estamos viendo», que además se acentúa porque al desplazarse tan al sur, están absorbiendo unos corredores de humedad que vienen prácticamente desde el Golfo de México y que hace que se amplifique la cantidad de lluvia que finalmente se registra en zonas favorables, como puede ser el suroeste de la Península.
Escucha la Sección de Innovación con José Miguel Viñas
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