El Boletín Oficial de Castilla y León (BOCYL) publica hoy -19 de junio- el acuerdo, por el que se declara en Castilla y León la campaña agrícola 2022-2023 como excepcional, debido a los efectos producidos por los fenómenos meteorológicos adversos acaecidos y se declara la urgencia en la adopción de las medidas de apoyo al sector agrario.
La bonificación total o parcial de intereses de los préstamos financieros solicitados por los agricultores y ganaderos de Castilla y León y los complementos de las indemnizaciones por siniestros de sequía de los seguros agrarios serán dos de las medidas que articulará la Junta, según figura en el acuerdo de declaración de campaña agrícola excepcional.
Está previsto que mañana -20 de junio- la Junta detalle en el Consejo Regional Agrario a las organizaciones profesionales agrarias las ayudas que prestará a los agricultores y ganaderos.
La Consejería de la Presidencia aprobó esta declaración de excepcionalidad por una evolución meteorológica con un «acusado déficit de precipitaciones», con una «importante y continuada sequía» que ha causado «graves daños en las explotaciones agrarias de secano».
El acuerdo habla de una «inusual escasez de precipitaciones», que ha tenido especial incidencia entre los meses de febrero, marzo y abril, con unas «temperaturas anormalmente elevadas», lo que ha generado una situación que «amenaza la estabilidad del sector agrario» al afectar al normal desarrollo de los cultivos como el cereal.
En concreto, la Junta plantea que la situación atravesada por el campo de Castilla y León está dentro de los márgenes que plantea la Agencia Estatal de Meteorología en el denominado Índice de Precipitación Estandarizados para considerar valores de «sequía hidrológica» en las nueve provincias de la Comunidad.
De hecho, la Administración asume que la sequía ha significado una pérdida de producción bruta en cultivo de cereal, forraje y pasto superior al 30% de la producción media de los últimos años, lo que repercutirá «muy desfavorablemente en la situación económica de las explotaciones agrarias, que ocasionará dificultades de liquidez financiera para afrontar la próxima campaña agrícola».












