Una decena de ministros de Agricultura de la UE (con Alemania y Países Bajos a la cabeza) defendió durante el Consejo de este lunes que se fije un límite de 8 horas al transporte de animales destinados a sacrificio. La medida preocupa a muchos países. Hay que recordar que la Comisión Europea presentará a finales de 2023 sus propuestas para reforzar el marco legislativo sobre bienestar animal.
Alemania, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Suecia presentaron durante el Consejo un documento en el que defienden una actualización ambiciosa de la legislación sobre el transporte de animales en la UE, en particular que se fije un límite de 8 horas para los traslados de ganado al matadero. La propuesta contó con el apoyo de varios Estados miembros (como Austria, Luxemburgo, Eslovaquia y Lituania) pero preocupa a otros.
Alemania, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Suecia presentaron durante el Consejo un documento en el que defienden una actualización ambiciosa de la legislación
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) trabaja en una serie de dictámenes sobre el bienestar de los animales que deberían estar disponibles para septiembre. Estos informes servirán a la Comisión para preparar sus propuestas, que se esperan para finales de 2023, sobre la mejora del bienestar animal en todas las fases de la cadena de producción (explotaciones, transporte, sacrificio).
La comisaria de Sanidad, Stella Kyriakides, subrayó que “el transporte es una prioridad” y se refirió a los trabajos en materia de transporte a largas distancias, de transporte de animales vivos y de transporte de terneros no destetados, de las exigencias sobre espacio disponible y de las herramientas digitales para facilitar los controles.
Sin embargo, la delegación de los Países Bajos consideró que conviene ir más allá: en lugar de transportar a los animales a largas distancias habría que intentar transportar sus productos (carne, material de reproducción,…).
Prudencia y también reticencias
Otros países se mostraron mucho más prudentes. El ministro francés, Marc Fesneau, recordó la necesidad de disponer de evaluaciones de la AESA antes de tomar una decisión, ya que las primeras medidas que habría que poner en marcha serían la armonización de las reglas (en la UE y para las exportaciones) y la imposición de normas equivalentes a las de la UE para los productos importados.
España y Croacia, entre otros, se sumaron a esa posición. Luis Planas subrayó que España comparte la necesidad de proceder a una actualización de la reglamentación sobre el transporte de animales en la UE, al hilo de los avances técnicos en los equipamientos de los vehículos y el control de los transportes, además de aclarar conceptos y armonizar criterios para una aplicación uniforme de la legislación. No obstante, recalcó que estas modificaciones legislativas se deben basar siempre en la evidencia científica y acompañar de un cuidadoso análisis de impacto.
España comparte la necesidad de proceder a una actualización de la reglamentación sobre el transporte de animales en la UE
Polonia se mostró aún más reticente: “este límite de 8 horas debe tomarse con pinzas. Seamos prudentes y no olvidemos el imperativo de seguridad alimentaria de los países que tienen una capacidad de sacrificio inferior a la de otros”.
Del mismo modo se pronunciaron Hungría o Rumanía, que recordaron que “no todos los Estados miembros tienen mataderos próximos a los lugares de cría”.
A esta lista se suman los países insulares, como Irlanda o Chipre, para los que la cuestión del transporte por vía marítima es esencial. A este respecto, la legislación terciaria dirigida a mejorar las inspecciones de los barcos que transportan ganado debería estar aprobada antes de finales de año.












