El precio de las tierras de cultivo ha vuelto a subir por segundo año consecutivo en la Comunidad Valenciana. En concreto, aumentó en 2017 una media del 4,1%, situándose en un valor medio de 21.050 euros por hectárea, según los datos de la Conselleria de Agricultura.
Se trata del mayor aumento desde 2011, cuando se realizó el cambio de base para su estudio, y evidencia una consolidación de la recuperación del valor de los campos iniciada en 2016, cuando hubo un leve crecimiento tanto en términos de precios corrientes (+1,3%) como precios constantes (+0,9%), tras una caída ininterrumpida desde 2011.
También se sigue registrando una importante variación entre el valor de las tierras de secano y las de regadío, ha informado la Conselleria.
Los precios medios de la tierra de los cultivos de la provincia de Alicante fueron superiores a la media de la Comunidad Valenciana
Los precios medios más elevados correspondieron a las tierras de limonero de regadío con 45.600 euros por hectárea, que se han mantenido prácticamente constantes, con sólo una variación de 100 euros por hectárea; le siguen las tierras de frutos carnosos de regadío, con 43.940 euros por hectárea; las tierras de regadío de labor, con 35.670; las tierras de naranjo, con 35.640; y las de mandarino, con 35.620 euros por hectárea.
Por otro lado, los precios medios más bajos se dieron en tierras de secano de pastizal, con 1.610 euros por hectárea; le siguen las de labor, con 7.290 euros; las de viñedo de transformación, con 9.030 euros; y por último las de frutales de fruto seco, con 9.320 euros por hectárea.
En general, los precios medios de la tierra de los cultivos de la provincia de Alicante fueron superiores a la media de la Comunidad Valenciana. Los de la provincia de Valencia y Castellón fueron inferiores, a excepción del naranjo y mandarino de regadío en Castellón, que fueron mayores, ha apuntado la Conselleria de Agricultura.












