Tras las sanciones americanas y el impacto de la pandemia de Covid-19, las heladas que han afectado a los viñedos de ciertas regiones europeas han supuesto un nuevo golpe para el sector vitícola de la Unión Europea. Los viticultores independientes han pedido a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que se destine una partida de fondos excepcional a apoyar las inversiones. Sin embargo, la Comisión se niega a intervenir en este momento.
En una carta enviada a finales de abril a la presidenta de la Comisión Europea, la Confederación Europea de Viticultores Independientes (CEVI) reclama una vez más que se asigne cuanto antes “un verdadero presupuesto suplementario de la UE a acompañar al sector vitivinícola europeo en los difíciles años que se presentan”.
La organización considera que el impacto de los derechos de aduana americanos, los efectos de la pandemia y las heladas que han afectado a los viñedos en Francia y en Italia justifican medidas excepcionales, “ya que la recuperación precisará de inversiones previas en los viñedos, cuando los viticultores están centrados desde hace más de un año en la supervivencia de sus empresas, que les obliga a acudir a la destilación de crisis y al almacenamiento privado como último recurso”.
La CEVI pide también que se amplíe el dispositivo de reembolso progresivo de los préstamos garantizados concedidos en los Estados miembros y la prórroga de las autorizaciones de nuevas plantaciones y de replantaciones de viñedo que expiran en 2021 y 2022. “Los viticultores europeos titulares de estas autorizaciones no pueden llevarlas a cabo en las condiciones actuales de mercado debido a la falta total de visibilidad en cuanto a la recuperación económica. Por ello es necesario que puedan prorrogar su validez hasta finales de diciembre de 2023”.
No hay dinero
Sin embargo, la Comisión Europea insistió una vez más, durante un webinario organizado por la Asamblea de Regiones Europeas Vitícolas (AREV), en que no hay más dinero en el presupuesto comunitario para ayudar a los productores de vino.
Los representantes del sector, al igual que algunos eurodiputados, entre ellos la vicepresidenta del Intergrupo de vino del Parlamento Europeo, Irène Tolleret (Francia, Renew Europe), han pedido ayuda a la Comisión Europea. Pero el jefe de la unidad de Vino en la Dirección General de Agricultura de la Comisión, Joao Onofre, señaló que “el presupuesto de la PAC es limitado y ya está distribuido” y precisó que, solo para las heladas, buscar 5.000 millones de euros equivaldría a una reducción del 15% en los pagos directos en otros sectores.
La Comisión Europea no ha intervenido nunca financieramente ante daños por incidencias climáticas, recordó el representante de Bruselas, quien subrayó asimismo que los instrumentos de prevención de riesgos climáticos existen (fondos de mutualidades y seguros de cosecha) “pero no se están utilizando”, especialmente en Francia.












