
Tras conocer que la Delegación del Gobierno ha denegado los permisos para protestar frente a la casa del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en el municipio de Galapagar, la organización agraria APAG Extremadura ASAJA ha informado de que está buscando alternativas para su próxima manifestación en Madrid en defensa de unos precios justos.
Según ha explicado el presidente de APAG, Juan Metidieri, la resolución dictada por la Delegación prohíbe cualquier acto de protesta en esta ubicación en base a la inviolabilidad del domicilio particular del vicepresidente.
Sobre este asunto, Metidieri ha señalado que en ningún momento pretendían manifestarse «en el salón de la casa de Iglesias ni en su piscina, por lo que esa inviolabilidad del domicilio no correría peligro», sino hacer llegar las reivindicaciones del sector «a su puerta».
Para Metidieri la decisión de la Delegación responde a «una actitud caciquil que coarta la libertad de expresión» y ha criticado el cambio de actitud de Iglesias ante estas concentraciones reivindicativas.
«Nos preocupa la situación del campo y la respuesta del Gobierno continúa siendo totalmente insuficiente»
No obstante, el presidente de APAG ha asegurado que en los próximos días anunciarán una nueva localización de la protesta que tendrá lugar a finales de marzo y para que barajan tres opciones: el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), la vicepresidencia de Pablo Iglesias o la Plaza de la Constitución de Galapagar.
«Nos preocupa la situación del campo y la respuesta del Gobierno continúa siendo totalmente insuficiente» ante las medidas de presión que a nivel nacional reclaman mejoras en las reducciones fiscales, el canon y las tarifas eléctricas para riego, además de una compensación en la Seguridad Social.
Sobre las medidas adoptadas por la Junta de Extremadura, Metidieri ha señalado que son «inexistentes», salvo por la partida de diez millones de euros presupuestada para ayudar a la reconversión varietal en la fruta de hueso. A su juicio, hay otras acciones que «se pueden hacer ya y no valen dinero» como, por ejemplo, la constitución de una mesa técnica que permita hacer el día a día en el campo más sencillo.











