El Gobierno aprobará el viernes 18 de febrero la Ley de Bienestar y Protección Animal que recoge el ‘sacrificio cero’ de animales, la prohibición de cría por parte de particulares y la compra de ejemplares en tiendas de mascotas, entre otras medidas.
El anteproyecto de ley impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales verá la luz dentro del Ejecutivo de coalición y avanza en su tramitación, algo que venía pidiendo Unidas Podemos desde el pasado 6 de octubre. Según fuentes del Gobierno, se trata de la primera ley estatal que regula la relación con los animales de compañía y responde al «sentir de la sociedad», que «desde hace tiempo no tolera el maltrato, el abandono y el sacrificio de los animales».
Este sus disposiciones destacan el principio de «sacrificio cero» de animales sanos, que solo se contempla por motivos de salud pública o de eutanasia. Para ello, según recoge el Gobierno, es clave la máxima de «abandono cero» de animales de compañías, pues se estima que 150.000 y 300.000 mascotas padecen esta situación cada año en España.
También acaba con su comercialización en tiendas de mascotas, así como la exhibición y exposición de ejemplares con fines comerciales. A ello se suma que la cría de animales solo podrá llevarse a cabo por criadores autorizados, en ningún caso por particulares, y deberán figurar en varios registros.
La normativa había provocado cierto choque con el Ministerio de Agricultura
Contempla además la prohibición de prácticas que provoquen «sufrimiento», como el uso de collares eléctricos o pinchos, así como llevar a un ejemplar atado a un vehículo en marcha, y se aboga por impulsar a los zoos en lugares de cría autóctona en cautividad y se establecía que los particulares no podrían tener más de cinco animales en su hogar.
La redacción de la futura normativa incorpora también un reglamento sancionador que contempla multas para la crianza sin límites de animales de compañía (por parte de particulares o criador profesional), como perros, y para los circos que utilicen especies salvajes. Asimismo, el anteproyecto contempla sanciones para otras conductas, como la cría de animales exóticos o los visones americanos en granjas, así como las peleas de gallos.
Dicha normativa había provocado cierto choque con el Ministerio de Agricultura, que busca promover una normativa propia para los perros de caza y las rehalas que se adapte a sus circunstancias y a la actividad para las que son empleadas.












