Bruselas avanza hacia la prohibición generalizada de los neonicotinoides

La Comisión Europea empieza a salvar obstáculos de cara a lograr la prohibición generalizada del uso de los tres insecticidas neonicotinoides cuya utilización está ya restringida. La Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo apoya su intención de prohibirlos con carácter general, salvo en el caso de los invernaderos.

Los insecticidas en cuestión son el imidacloprid, el tiametoxam y la clotianidina. El uso de los mismos está ya bastante limitado en la actualidad en el caso de los cultivos atractivos para las abejas pero la Comisión Europea quiere ampliar las restricciones y autorizar su uso solo en los invernaderos. Subraya que los últimos estudios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) han permitido identificar nuevos riesgos para las abejas ligados a la utilización de estas sustancias, sobre todo en el caso de la clotianidina y el imidacloprid.

La ponente de la citada comisión parlamentaria para este asunto, Julie Girling (Reino Unido, conservadores), propuso el rechazo al proyecto de Bruselas, pero la mayoría de sus colegas está del lado de la Comisión Europea.

Efectos devastadores

En una carta dirigida a los parlamentarios de la Comisión de Medio Ambiente, la Asociación Europea de Productos de Protección de las Plantas (ECPA) les pedía que rechazaran el proyecto de Bruselas y subrayaban que la propuesta de la Comisión Europea tendría consecuencias devastadoras sobre el sector agrario.

También las organizaciones profesionales y las cooperativas agrarias de la UE (agrupadas en el COPA-COGECA) han advertido del fuerte impacto que tendría la prohibición total de los neonicotinoides en la producción de ciertos cultivos. Lo hicieron durante un evento organizado el 27 de junio en Bruselas por el presidente de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, Czeslaw Siekierski.

Este subrayó que «el primer paso para resolver el problema debería ser tener un diálogo en profundidad entre las distintas partes con el fin de llegar a los mejores resultados posibles con el sistema actual, por ejemplo mejorando la calidad de los productos de protección de las plantas disponibles, eligiendo mejor el momento en que se aplican, etc.». Precisó que los agricultores deben tener la información necesaria, que los apicultores deben recibir apoyo, que hay que introducir plantas atractivas para las abejas en las superficies de interés ecológico y en la zonas no cultivadas y que la industria debe destinar más fondos a investigar y desarrollar fitosanitarios que no afecten a estos animales. «Hay que advertir -dijo- que prohibir el uso de productos de protección oficiales conducirá a la aparición de un mercado negro en el que se venderán sustancias de dudosa calidad y mucho más perjudiciales».

Todos los derechos reservados. Queda prohibido reproducir, distribuir, comunicar públicamente o transformar, todo o parte del contenido de este sitio web, incluido, pero no limitado a, los textos, las fotos y los videos, sin el permiso previo y por escrito de Informativos Agrarios S.L.