La primavera de 2017, que comenzó el lunes, será algo más cálida de lo normal, a pesar de que la nueva estación ha arrancado con nieve, lluvias y temperaturas bajas.
La portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Ana Casals, ha señalado que la primavera ha llegado «vestida de invierno» a consecuencia de la llegada de una borrasca.
Por otro lado, ha apuntado que el invierno ha tenido un carácter “cálido”, con una temperatura media de 8,5 grados centígrados, que es 0,6 grados superior a la media de la estación.
En cuanto a los episodios más destacados, Casals se ha referido a la ola de frío del 18 al 20 de enero, que dejó temperaturas de más de trece grados bajo cero en el Puerto de Navacerrada y en Molina de Aragón.
Las temperaturas más altas del trimestre se registraron en Canarias
En cuanto a las precipitaciones, Casals ha señalado que el invierno ha sido seco en su conjunto, “aunque muy próximo a lo normal”.












