La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) ha identificado estrategias de gestión de la población de jabalíes en diferentes fases de un episodio de peste porcina africana (PPA) y ha determinado algunas medidas que pueden adoptarse antes, durante y después de la aparición de un brote epidémico.
En un dictamen científico publicado el 11 de julio, los expertos de la AESA han estudiado la densidad de la población de jabalíes en Europa y evaluado las medidas que se aplican para reducirla y para alejar a los animales infectados de los no infectados. También han identificado formas de detección precoz de la enfermedad.
La AESA señala que antes de la aparición de un foco, el hecho de no alimentar a los jabalíes y de organizar cazas intensivas son dos actividades que deberían ponerse en marcha para reducir el riesgo. Cuando la epidemia ya está presente conviene, por el contrario, evitar las actividades que puedan aumentar el desplazamiento de los animales (por ejemplo, la caza y las batidas intensivas).
Los expertos no han podido determinar el umbral de densidad de jabalíes por debajo del cual el virus no puede implantarse, ya que en ocasiones la enfermedad se ha propagado en zonas en las que la presencia de estos animales es baja.
Cuando la epidemia ya está presente conviene evitar las actividades que puedan aumentar el desplazamiento de los animales
El dictamen subraya, por otro lado, la importancia de mantener un diálogo regular entre todas las parte implicadas. El presidente del grupo de trabajo de la AESA sobre la PPA, Christian Gortazas, ha señalado que “los expertos están de acuerdo en que para luchar contra esta enfermedad es esencial sensibilizar a la sociedad del problema y prever incentivos para las personas que informan de la presencia de animales muertos”.
La vigilancia pasiva (mediante la información sobre animales muertos) sigue siendo la forma más eficaz de detectar los nuevos casos de PPA en una fase precoz en zonas donde no se había detectado antes.
El dictamen subraya la necesidad de armonizar la recogida de datos sobre los jabalíes en la UE con el fin de que puedan compararse. Para cubrir esas lagunas, la AESA financia actualmente un proyecto llamado ENETWILD, cuyo objetivo es recoger y armonizar los datos sobre la distribución geográfica y el número de jabalíes en Europa.












