La diferencia de precios entre el campo y el súper cae al nivel más bajo en 10 años (El Economista)
La diferencia entre los precios que cobran los agricultores y ganaderos y lo que pagan los consumidores en los supermercados ha caído al mínimo en una década. De acuerdo con el informe mensual que elabora Coag, el Ipod -el índice que mide las veces que se incrementa el precio entre el origen y el destino ha caído hasta 3,66, el nivel más bajo desde 2013. La naranja, la mandarina y el aceite son los productos que más han reducido esta diferencia.
Sin razón para intervenir precios (El Economista)
Opinión
Desde el inicio de la actual crisis inflacionista, han sido multitud los argumentos demagógicos que han identificado de inmediato a la industria alimentaria y los distribuidores con los grandes beneficiados, o incluso los instigadores, del encarecimiento que presenta la cesta de la compra.
Se dispara la inversión en campo (La Razón)
Desde la pandemia, fondos patrimonialistas y de pensiones aglutinan cada vez más terreno agrícola en España. Una actividad que se ha vuelto un valor seguro para los inversores.
Fondos, capital riesgo y Bill Gates (La Razón)
La acumulación de suelo rústico por parte de grandes fortunas podría estar relacionado con la actividad agrícola o con proyectos de la agenda 2030.
Nombres propios (La Razón)
Las operaciones de compraventa en 2022 alcanzaron las 85.502 operaciones, un 4% más que el año anterior. Por CC AA, el primer puesto lo ocupa Andalucía con más de 20.000 propiedades, seguida de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana.
Hallan 530 kilos de carne podrida y posible miel adulterada a la venta (ABC)
Los agentes no es que se esperaran un aroma a carne de primera calidad, pero tampoco el hedor a descomposición que campaba por las dependencias de una de las carnicerías menos salubres que pueden encontrarse en Madrid.
Los derechos de la vaca (ABC)
Opinión por Álvaro Martínez
En este caos, descuella, prácticamente imbatible, la interpretación que de este tinglado hace el Pacma, los animalistas de toda la vida, que han alumbrado el llamado ‘feminismo antiespecista’, equiparando los derechos de la mujer a los de, por ejemplo, una vaca. De hecho, el cartel del festejo del 8-M traía una cabeza humana y una cabeza de ganado bajo el lema «Ni oprimidas ni opresoras, por un feminismo sin distinción de especies».












