El precio del brócoli en origen es de 0,23 euros/kilo. Sin embargo, el consumidor lo paga a 2,78 euros. Eso supone que cuando llega al consumidor final el precio pagado al productor se ha multiplicado por 12,09, lo que equivale un incremento porcentual del 1.109%.
Este es el dato más llamativo del último IPOD (Indice de Precios en Origen y Destino de los alimentos) que mensualmente publica la organización agraria COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos), correspondiente al mes de junio. Pero hay otras hortalizas y frutas de verano que registran diferencias también muy acusadas. Es el caso del pepino, que se multiplica por más de 10 entre origen y destino (desde 0,14 euros/kilo al agricultor a 1,49 euros al consumidor); del calabacín, que se multiplica por 9 (desde 0,16 a 1,44 euros/kilo) o del ajo, que se multiplica por 8,8 (de 0,59 a 5,20 euros/kilo).
Entre la fruta de verano destacan las diferencias en melón (el precio se multiplica por 9,8 entre origen y destino, pasando de 0,18 euros/kilo al agricultor a 1,77 euros al consumidor), ciruela (pasa de 0,40 a 3,06 euros; se multiplica por 7,6), albaricoque (de 0,45 a 2,91; se multiplica por 6,4) y cereza (de 0,81 a 5,12 euros/kilo; se multiplica por 6,3).
Considerando el conjunto de los productos agrícolas, el precio entre origen y destino se multiplicó en junio por 5,6, según los datos de COAG.
Diferencias menos acusadas en los productos ganaderos
En cuanto a los productos ganaderos, el consumidor pagó un precio que multiplica por 3,13 el recibido por el productor. En este caso, las diferencias más llamativas son las de la carne de cerdo, ternera de primera y cordero, mientras que la menos acusada se observa en los huevos. En este caso, los productores recibieron 0,90 euros por docena de huevos de la categoría M y el consumidor pagó 1,44 euros.
Adjuntamos el listado completo de productos facilitado por la organización, así como los gráficos con la evolución del último año y desde junio de 2008.












