
A un agricultor de la provincia de Jaén le cuesta entre 1,73 y 4 euros obtener un kilo de aceite de oliva, según una publicación editada por la Diputación provincial y coordinada por la Universidad de Jaén (UJA). En este trabajo se analizan, entre otras cuestiones, los costes del olivar en función de las diferentes clases de explotaciones y la tipología de olivareros existentes en el territorio jiennense, y se confirma que «el precio que reciben nuestros productores por su aceite no es justo».
Según el presidente de la Diputación, Francisco Reyes, el estudio analiza la producción en diez municipios de la provincia. Estos serían: Génave, Navas de San Juan, Puente de Génave, Arjonilla, Cabra del Santo Cristo, Castillo de Locubín, Torredelcampo, Villanueva de la Reina, Canena y Villacarrillo, «en tres regiones PAC reconocidas», unos parámetros que sirven de base «para extrapolar los datos obtenidos a todo el territorio provincial».
Para Reyes esta publicación llega «en un momento idóneo, cuando el precio es una de las cuestiones que más preocupan al sector oleícola en los últimos años». Precisamente esta es una de las principales cuestiones que se desprenden del informe, algo que «es clave tener en cuenta a la hora de afrontar medidas cruciales para solventar este problema endémico, como la nueva Ley de Cadena Alimentaria o la lucha contra determinadas prácticas comerciales».
Abaratar costes sin mermar la calidad
«La realidad de los precios actuales, pese a la subida que se ha producido en los últimos meses, dista mucho de ser ideal, ya que a estas alturas de diciembre se está pagando en torno a 2,52 euros por kilo«, ha remarcado Reyes.
En este sentido, Reyes ha añadido que este informe viene a confirmar que «el precio que reciben nuestros productores por su aceite no es justo, hay que mejorar los ingresos, pero también reducir los costes, y esta publicación nos ayudará a clarificar el camino que debemos recorrer como provincia para lograr que nuestro olivar sea más rentable y competitivo».
Por su parte, Manuel Parras, coordinador del trabajo en la Universidad de Jaén, ha señalado que «debemos trabajar en dos direcciones: abaratar costes sin mermar la calidad y trabajar en la diferenciación a partir de las denominaciones de origen, la nueva IGP Aceites de Jaén, en el AOVE ecológico, la biodiversidad y la sostenibilidad».











