La PPA (peste porcina africana) sigue aumentando en Cataluña. Desde la última actualización, los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Generalitat de Cataluña han notificado la detección de dos nuevos focos, que incluye un total de 4 casos en jabalíes, en municipios incluidos en una de las zonas restringidas dentro de la zona delimitada por vallados perimetrales. Se trata de tres animales capturados y restos de un cadáver.
Con este ascienden a 63 los focos notificados hasta la fecha, que incluyen un total de 368 casos positivos en 13 municipios: Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Barcelona, Sabadell, El Papiol, Castellbisbal y Esplugues de Llobregat.
En total se han detectado 368 casos de PPA en 13 municipios de la provincia de Barcelona
Además, hasta la fecha se han analizado otros 8.989 animales que han resultado negativos, de los cuales 7.576 corresponden a animales capturados o abatidos sin mostrar sintomatología clínica, y 1.413 se han investigado por vigilancia pasiva (cadáveres enteros o restos hallados en el medio natural o animales con sintomatología abatidos) en las zonas restringidas y sus alrededores.
Según el Ministerio de Agricultura, siguen desarrollándose intensas labores de búsqueda de cadáveres de jabalíes, así como las actuaciones dirigidas a la reducción de las poblaciones de jabalíes en la zona, principalmente mediante el empleo de trampas de captura y el control poblacional realizado por agentes rurales y cazadores específicamente formados, bajo la supervisión de la autoridad competente.
Asimismo, se continúa trabajando en la instalación y supervisión de medidas de aislamiento, se han reforzado los vallados y otro tipo de barreras, priorizando el control en corredores de uso de jabalíes, que se van adaptando a la evolución de la situación epidemiológica.
En cuanto a las actuaciones en granjas y otros establecimientos de porcino, los servicios veterinarios mantienen sus controles, inspeccionando sus medidas de bioseguridad y realizando la vigilancia pasiva reforzada establecida por la normativa comunitaria en las explotaciones comerciales, sin haberse detectado ningún caso positivo en cerdo doméstico.












