La cabaña de porcino de la Unión Europea se situaba a finales de 2023 en 133,58 millones de cabezas, lo que supone un leve descenso del 0,6% respecto al año anterior, de acuerdo con la última encuesta publicada por la Comisión Europea.
En 2022 disminuyó algo más de un 5% respecto a 2021, año en el que cayó casi un 3% respecto a 2020 (cuando alcanzó los 145,8 millones de animales).
Según el Centro de Desarrollo del Porcino de Québec (CDPQ), tras esos dos años de descensos, la descapitalización de las cabañas parece haber llegado a su fin en un buen número de países europeos. Los efectivos de cerdas reproductoras cerraron el año con un incremento del 1,6% respecto a 2022, lo que anuncia una recuperación de la producción para 2024.
El aumento del número de hembras es especialmente acusado en España (+5,4%), aunque también crece en otros grandes países productores, como Dinamarca, Países Bajos o Polonia. Por el contrario, continúa a la baja en Francia, al igual que la cabaña del país en su conjunto.
La producción de carne de porcino cayó en un 6,7 % en la UE en 2023
En lo que respecta a la producción de carne de porcino, los datos de Bruselas dan cuenta de una caída del 6,7% en la UE en 2023. A esa evolución contribuyeron todos los Estados miembros, sin excepción, especialmente Dinamarca, donde se registró un descenso del 19,9%. En los Países Bajos cayó un 13,1%, en Alemania un 6,8%, en España un 4,2% y en Francia también un 4,2%.
El impacto de la peste porcina africana en Alemania, la subida de los precios de los piensos por la guerra en Ucrania y la disminución de las importaciones chinas son algunos de los factores que han llevado a la disminución de la producción de carne de porcino comunitaria en los últimos años.
Frente a ese descenso de la oferta, muchos mataderos no aprovechan su capacidad total y tienen que llevar a cabo reestructuraciones, ya que tienen asimismo dificultades para repercutir la subida de los precios del cerdo.
En Francia, la cotización de referencia del Marché du Porc Breton se situó recientemente por encima de la barrera de los 2 euros por kilo.












