La PAC: Cuestión de prioridades. Por Milagros Marcos

Milagros Marcos Ortega, diputada nacional, portavoz de Agricultura de Grupo Popular en el Congreso de los Diputados y secretaria de Agricultura y Despoblación del PP

(Fuente: Twitter de Milagros Marcos)

Si la vida es cuestión de prioridades, la PAC es una de ellas. Defender la PAC es asegurar sus fondos, pero por encima de ello- y mira que es importante el dinero de la PAC-, defender la PAC supone cumplir con la responsabilidad de luchar por lo nuestro, por nuestra gente, de defender nuestros pueblos, de aprender de nuestro pasado y luchar en el presente para impulsar el futuro, sin caer en el desaliento.

Es una mera cuestión de prioridades, incluso una cuestión de respeto que marca claramente la diferencia entre quienes creemos y defendemos la democracia y quienes permanentemente la socaban por propio interés o por simple prepotencia, aún a sabiendas del perjuicio que pueden causar a quienes tienen el deber y la obligación de defender.

Esta puede ser una reflexión de lo que está ocurriendo en estos momentos en la política española, donde el Gobierno, para tapar su falta de respuesta a los problemas del presente se entrega sin ningún pudor a rescatar los fantasmas del pasado. Del futuro mejor ni hablamos, menos aún en una semana en la que todas las previsiones señalan una economía en caída libre y unas insoportables tasas de paro en nuestro país, muy por encima del resto de los de nuestro entorno.

Unas semanas en la que hemos visto cómo, una vez más, se prioriza la asistencia a actos en los que conseguir una foto sobre la responsabilidad de estar peleando para paliar la pandemia o para defender el futuro del cincuenta por ciento del territorio español -el espacio rural- y sus habitantes.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) no es una excepción en este postureo y tacticismo permanentes a los que se nos pretende acostumbrar desde el Gobierno de la nación. Dos ejemplos recientes bastan para ponerlo en evidencia.

El Ministro, máximo responsable de la agricultura en España, sigue desaparecido desde que ha finalizado sus merecidas vacaciones, y en lugar de asistir a la primera reunión de Ministros de agricultura convocada por la nueva presidencia alemana, decidió quedarse a la gala que, al más puro estilo del mal cine americano de otra época, había organizado el Gobierno para así asegurar los decibelios del auto-aplausómetro que Moncloa había diseñado al efecto.

Se buscan aplausos, fotos vacuas, imágenes ficticias con las que disimular la inacción, con las que tapar los problemas reales en lugar de darles solución. Mientras esto ocurre en España, con un Sr Planas ausente, que se limita a aplaudir, negar los recortes y sonreír para la foto, el resto de países avanzan, sus ministros sí trabajan, y hablan sobre el futuro del campo.

Comparto la preocupación por la PAC con la mayoría de agricultores y ganaderos de España y su desazón por la situación actual del sector ante la peligrosa deriva a la que se orienta su futuro: un considerable recorte confirmado por Bruselas, pero consentido y negado por el gobierno de España, ayudas que vendrán orientadas, hasta en un 40%, a requerimientos medioambientales, condicionantes que están vinculando especialmente la viabilidad de las exportaciones, exigencias que cumplir de las Estrategias de la Granja a la Mesa y de Biodiversidad y un largo etcétera en los que hay varios ministerios implicados.

Desde el Partido Popular, consideramos el tema una cuestión de Estado, por lo que solicitamos, ya en el mes de julio, la comparecencia urgente del máximo responsable en el Pleno del Congreso para que se nos explicara a todos, qué piensa hacer el Gobierno, cómo va a afrontar este futuro tan incierto al que se enfrenta el sistema alimentario español. Pero, nuevamente, es una cuestión de prioridades y desde luego para el Gobierno esto dista mucho de serlo.

De hecho, los señores socialistas, con el apoyo de sus socios comunistas de Gobierno y de sus amigos independentistas, con la antigua e inefectiva técnica del avestruz, se limitan a negar el problema. De aquí no parece posible que pueda obtenerse una foto en la que salgan guapos ni el Presidente, ni la Vicepresidenta económica, ni la de Cambio climático y reto demográfico, ni el de Exteriores… Siendo así, la mejor solución que se les ha ocurrido es que el Ministro del ramo solicite comparecer en aforo reducido en la Comisión de agricultura y así evite el mal trago para todo el séquito de hacerlo ante todos los Diputados y todo el Gobierno. a pesar de que así se lo habíamos solicitado desde el Partido Popular.

Como si el tema ambiental no afectara a la agricultura, como si la despoblación no tuviera que ver con la PAC, como si las exportaciones y aranceles no fueran un problema, como si esto no fuera un tema de fondos y presupuestos, en definitiva, como si esto no fuera, como evidentemente es, una cuestión de Estado.

Resulta insultante el ninguneo absoluto que el Ministerio confiere a la Comisión de Agricultura, patente en que a fecha de hoy no ha sido atendida ni una sola de las comparecencias solicitadas por el resto de grupos parlamentarios, solo y exclusivamente se ha utilizado cuando ha convenido a los intereses políticos del Gobierno. Y, desde luego, no será porque no haya comparecencias solicitadas, ni temas de interés que deban ser abordados en esta importantísima Comisión, sino, porque estamos asistiendo a un ejercicio de democracia “a la carta” que trasluce un claro desprecio de este Gobierno y todo sus ministros hacia el sistema democrático español y sus instituciones, al que por desgracia, el campo español tampoco es ajeno.

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