El Ministerio de Agricultura ha abierto una consulta pública, hasta el próximo 28 de febrero, sobre la aprobación de un Real Decreto relativo a la indicación obligatoria del origen de la leche y los productos lácteos en España.
Entre otras cosas, pretende conocer si los consumidores consideran importante la información del país de origen de la leche y los productos lácteos y si estarían dispuestos a pagar un coste adicional por conocer ese origen.
La normativa comunitaria actual recoge esa indicación como una opción voluntaria pero hay varios Estados miembros de la Unión Europea, entre ellos Francia e Italia, que la han establecido como obligatoria.
Desde el Ministerio consideran que lo deseable serían “unas normas armonizadas en la UE en esta materia que eviten la fragmentación del mercado único, sin embargo la implantación de normas nacionales ya es un hecho, lo que ha orientado a las autoridades españolas” a plantearse la aprobación de una disposición sobre etiquetado obligatorio del origen de la leche y los productos lácteos, opción que somete ahora a consulta pública.
El objetivo de esa disposición es, sobre todo, “evitar la pérdida de competitividad de la leche y productos lácteos producidos en nuestro país que puede ocasionar la aplicación de normas obligatorias en esta materia que ya han sido implantadas por otros países del entorno”.
La medida se aplicaría a la leche de todas las especies y a todos los tipos de leche (UHT, pasterizada, condensada, en polvo,…) y productos lácteos (quesos, mantequilla, nata, yogur,…) que se comercialicen envasados y destinados al consumidor final.
Quedan excluidos los productos con DOP e IGP, que se rigen por sus propios pliegos de condiciones. En la etiqueta se indicaría el país de ordeño y el de transformación o envasado.
Esta disposición, si finalmente se aprobara, se aplicaría con carácter experimental durante un período de dos años a partir de su entrada en vigor.












