El Boletín Oficial de Navarra (BON) publicó el 11 de agosto, la Resolución por la que se aprueba el pago de las ayudas establecidas en la Resolución 137/2020, de 14 de octubre de 2020, del Director General de Desarrollo Rural, por la que se aprueban las bases reguladoras y la convocatoria para 2020 de una ayuda temporal excepcional destinada a agricultores y PYMES (pequeña y mediana empresa) especialmente afectados por la crisis de COVID-19, de conformidad a la medida M21 del Programa de Desarrollo Rural de Navarra 2014-2020.
El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha concedido un total de 1,4 millones de euros en ayudas temporales excepcionales a 601 agricultores y PYMES especialmente afectados por la crisis del COVID-19.
La ayuda se adopta conforme a los objetivos y prioridades de la Unión Europea, y refuerza la mejora de la competitividad de agricultores y explotaciones de Navarra para asegurar el mantenimiento de un tejido socioeconómico estable, dinámico y atractivo en el ámbito rural, evitando la despoblación. Esta medida, plasmada en el Programa de Desarrollo Rural de Navarra 2014-2020, está financiada en un 31% por el FEADER (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural).
Las restricciones de movilidad derivadas del COVID-19 afectaron a determinados agricultores y empresas rurales de un modo sin precedentes
Las bases de la convocatoria indicaban que el objetivo de estas ayudas es responder a los efectos de la crisis sanitaria y, en especial, subsanar los problemas de liquidez que ponen peligro la continuidad de las actividades agrícolas y de las pequeñas empresas que se dedican a la transformación, comercialización o desarrollo de productos agrícolas.
Las restricciones de movilidad derivadas de la crisis del COVID-19 han afectado a determinados agricultores y empresas rurales de un modo sin precedentes, especialmente de aquellos que trabajan en los circuitos cortos de comercialización agraria. Dan salida a sus productos fundamentalmente a través de los mercados municipales de abastos, los mercadillos locales, los grupos de consumo, la propia explotación y del canal HORECA (hostelería, restauración y cafeterías), por lo que constituyen el eslabón más débil de la cadena alimentaria.












