El pleno de la Eurocámara ha aprobado este martes -10 de febrero- medidas de salvaguarda para evitar perjuicio a los agricultores europeos al aplicar el acuerdo comercial con Mercosur.
Según el nuevo reglamento, las preferencias arancelarias previstas en el acuerdo comercial UE-Mercosur para las importaciones de productos agrícolas desde Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay podrán suspenderse temporalmente si el aumento de las importaciones causa un daño grave a los productores europeos.
La nueva normativa establece que la Comisión Europea deberá iniciar una investigación sobre la necesidad de medidas de protección si las importaciones de productos sensibles, como carne de ave, vacuno, huevos, cítricos y azúcar, aumentan un 5% sobre la media de tres años (frente al 10% anual propuesto inicialmente por la Comisión) y, al mismo tiempo, los precios de importación se sitúan un 5% por debajo del precio en la UE.
Los Estados miembros, personas físicas o jurídicas que representen al sector o una asociación que actúe en nombre de la industria podrá solicitar una investigación en caso de amenaza de perjuicio grave para el sector afectado.
Además, la Comisión deberá presentar un informe cada seis meses como mínimo al Parlamento con la evaluación del impacto de las importaciones de productos sensibles.
Según el ponente para Mercosur, Gabriel Mato (PPE, España), «las salvaguardias garantizarán que el acuerdo UE–Mercosur vaya acompañado de un mecanismo de protección equilibrado y creíble para nuestro sector agrícola. Refuerzan la vigilancia del mercado, introducen criterios claros y objetivos para detectar perturbaciones y permiten una actuación más rápida en el caso de productos sensibles cuando existan indicios de perjuicio. Proporcionarán estabilidad y previsibilidad a los agricultores, al tiempo que preservan el equilibrio general del acuerdo».
AVA-ASAJA considera insuficientes las salvaguardas del PE
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera “claramente insuficientes” las cláusulas de salvaguardia aprobadas hoy por el Parlamento Europeo dentro del tratado UE-Mercosur.
El presidente de la organización, Cristóbal Aguado, aseguró que “la mejor garantía para proteger a los agricultores y ganaderos europeos es introducir medidas que establezcan la reciprocidad, es decir, que las importaciones de países terceros cumplan las mismas exigencias que los productos europeos, y la complementariedad con la producción europea, de manera que solo entren importaciones para complementar la demanda en Europa”.
Asimismo, tachó estas cláusulas de “un parche justificativo para adelantar la puesta en marcha del tratado sin esperar al dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que primero debería avalar si cumple o no con los tratados comunitarios”.












