La Comisión Europea anunció a finales de noviembre que había solicitado formalmente a la OMC (Organización Mundial del Comercio) la apertura de consultas con China por las medidas antidumping provisionales a las importaciones de brandis procedentes de la UE. Hay que recordar que, desde el 1 de octubre, China obliga a los operadores europeos (los de coñac representan el 95% del total) a depositar una fianza o un aval bancario en las aduanas chinas.
Bruselas considera que estas medidas van en contra de varios artículos del acuerdo antidumping de la OMC. El Ejecutivo europeo sostiene también que China no ha proporcionado pruebas que demuestren que existe una amenaza de perjuicio para su industria del brandi y que, en consecuencia, no hay ninguna relación de causa-efecto entre la amenaza de supuesto perjuicio y las importaciones de brandi procedentes de la UE.
China no ha proporcionado pruebas que demuestren que existe una amenaza de perjuicio para su industria del brandi
China dispone ahora de diez días para responder a la petición de la UE. Sin embargo, el ministro chino de Comercio ya ha indicado que las medidas se han adoptado “tras una investigación justa” y que “cumplen totalmente con las normas de la OMC”. Ha añadido que “China utiliza siempre las medidas de recurso comercial de manera prudente y moderada con el fin de mantener un comercio justo y libre”. La fase de consultas es la primera del procedimiento de solución de diferencias de la OMC.
Si las partes no consiguen llegar a una solución beneficiosa para ambas se podría nombrar un grupo especial para decidir en el conflicto. El anuncio de la Comisión Europea se produce después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, y el chino, Xi Jinping, que se vieron en la Cumbre del G20, acordaran llevar a cabo un trabajo técnico y “encontrar una salida favorable durante un encuentro entre los primeros ministros” durante el primer trimestre de 2025.












