Los lobos todavía son una especie “vulnerable”, según Bruselas

Los primeros resultados del informe sobre el estado de conservación del lobo en la UE muestran, según la Comisión Europea, que esta especie “no se encuentra todavía en un estado de conservación favorable” en la UE. En consecuencia, la Comisión no va a revisar el estatuto del lobo en el marco de la directiva Hábitats, para disgusto de los ganaderos de extensivo, muy afectados por las poblaciones crecientes de estos animales.

A pesar de las presiones del sector agrario, la Comisión Europea no parece dispuesta a revisar la directiva Hábitats -o al menos a dar más flexibilidad a los Estados miembros en ese marco- para permitir la gestión de las poblaciones crecientes de lobos en la UE.

En este momento, de acuerdo con los datos parciales, el lobo “no se encuentra todavía en un estado de conservación favorable en la mayor parte de las evaluaciones” realizadas por los Estados miembros, afirmó un representante de la Comisión durante una jornada organizada por las comisiones de Peticiones, Medio Ambiente y Agricultura del Parlamento Europeo dedicada a la evaluación de las poblaciones de lobos en la UE.

De acuerdo con la directiva Hábitats, los Estados miembros tienen que presentar cada seis años el estado de conservación de distintas especies, entre ellas el lobo. Este proceso finalizará el año que viene: la Agencia Europea del Medio Ambiente trabajará con los Estados miembros para concluir las evaluaciones, que serán objeto de una consulta pública en enero de 2020; en junio se harán públicos los primeros datos y los resultados completos estarán disponibles en otoño.

“La amenaza más tangible”

Hoy la población europea de lobos se estima en 17.000 cabezas (a los que se suman 16.000 osos, 9.000 linces y 1.300 glotones), de los que 14.000 se encuentran en la UE. Luigi Boitani, presidente de la iniciativa de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para los grandes carnívoros, ha señalado que, globalmente, aunque la situación varía dependiendo de las regiones –los expertos consideran que hay 10 grandes poblaciones de lobos en Europa- el lobo es una especie “poco vulnerable”.

En cuanto al impacto de esos lobos en la ganadería europea se estima en unas 20.000 ovejas muertas al año, es decir, menos del 0,05% de la cabaña ovina de la UE. Sin embargo, John Linnell, del Instituto Noruego de Investigación sobre la Naturaleza, subraya que “a nivel local las consecuencias pueden ser muy importantes. No obstante, según él, “el caso del lobo se suma a muchas otras dificultades a las que tienen que hacer frente los ganaderos, pero como se trata de la amenaza más tangible, concentra la atención”.

Difícil coexistencia

La opinión de muchos ganaderos de extensivo es que la coexistencia no es posible. A pesar del dinero gastado en sistemas de protección (vallas, perros,…) los daños aumentan y si el número de ataques disminuye es solo porque el número de animales que pastan también es más pequeño.

Michèle Boudoin, ganadera en la región francesa de Puy de Dôme y presidenta del grupo de trabajo del COPA-COGECA de carne de ovino, considera que hay que “volver a enseñar al lobo a temer al hombre. Y para ello es necesario desclasificar al lobo de su estatuto de especie protegida estricta (en el marco de la Convención de Berna) con el fin de poder realizar, al menos, disparos disuasivos”.

Francia, Estonia, Dinamarca, Letonia e Italia han pedido recientemente a la UE que revise la guía interpretativa de la directiva Hábitats con el fin de llegar a una gestión más eficaz y mejor adaptada a la evolución de las poblaciones de lobos. Sin embargo, la Comisión no parece estar dispuesta, de momento, a dar ese paso.

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