El director general de Sostenibilidad de la Consejería de Agricultura de Extremadura, Germán Puebla, explicó en AGROPOPULAR -emisión del 31 de enero- los trabajos que están desarrollando en relación con la enfermedad de la seca que afecta a las encinas.
Desde la Junta están trabajando en varias líneas para la prospección de la dehesa extremeña. Este proyecto se inició en 2012 con la explotación de 160.000 hectáreas y ahora quieren completar los trabajos en la totalidad de la dehesa.
En la primera línea de trabajo, analizarán todos los focos de seca que hay en Extremadura. Según Puebla, «en el año 2012 nos encontramos un foco cada 68 hectáreas y ahora veremos si esos focos han avanzado y cómo han avanzado, de forma que podamos combatirlo sabiendo hacia dónde van, cuál es el itinerario que siguen y de qué forma podemos pararlo».
En el año 2012 nos encontramos un foco de seca cada 68 hectáreas y «ahora veremos si esos focos han avanzado»
La segunda, es una línea de investigación genética, donde trabajaremos con aquellos ejemplares que sean resistentes o tolerantes y aprovecharemos también para mejorar la bellota: «aprovecharemos para combatir la seca y para mejorar el encinar mediante la mejora genética.
En este sentido, se refirió a otra «innovación de interés», como son los injertos. Por ejemplo, el injerto de alcornoque sobre la encina, puesto que el alcornoque es mucho más resistente que la encina al hongo que provoca la seca (Phytophthora cinnamomi).
Por último, «iremos a campo a ensayar». Es muy importante que esas investigaciones que se están llevando a cabo por parte -en este caso de la iniciativa privada- se ensayen y sea la Administración quien pueda contrastar esos resultados y se los ofrezca a los gestores de la dehesa.












