En una investigación publicada esta semana, la asociación Reporter Brazil señala que John Deere y el Banco Brasileño de Desarrollo (BNDES) habrían financiado material por valor de 5,4 millones de dólares para cinco explotaciones agrícolas embargadas por deforestación ilegal.
Los autores recuerdan que “una resolución del banco central brasileño impide a las explotaciones bajo embargo acceder a créditos, pero un resquicio reglamentario autoriza a sus propietarios a beneficiarse de esos créditos para otras explotaciones”. Según la investigación, dos propietarios habrían conseguido incluso material para granjas embargadas.
Garantizados por el banco John Deere, los préstamos a la inversión concedidos por el BNDES permiten acceder a fondos a un interés de entre el 0,95% y el 1,15%.
Según Reporter Brazil, más de once propietarios que suman cerca de 6 millones de dólares en multas medioambientales no pagadas se habrían beneficiado de 7,6 millones de dólares en préstamos gracias a este sistema.
Los autores recuerdan que Brasil es el segundo mercado mundial para John Deere, por detrás de Estados Unidos.
En respuesta a los periodistas, el banco ha señalado que respeta “rigurosamente toda la reglamentación y las normas pertinentes” sobre créditos y ha recordado que, al adquirir el material, los beneficiarios “asumen toda la responsabilidad legal de los equipos”.












