La raza guirra está en peligro de extinción, sólo quedan unos 11 ganaderos y en torno a las 2.800 cabezas, según explicó en AGROPOPULAR, Ramón Sanfélix, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de esta raza de ovino.
Antes de la antigua PAC, precisó, habría unas 7.000-8.000 cabezas, pero los ganaderos se han ido jubilando. «Ahora quedaremos 3 ganaderos con más de 200 cabezas», somos los que estamos intentando hacer frente a la situación, pero el relevo generacional «es muy complicado», apuntó.
Antes de la antigua PAC habría unas 7.000-8.000 cabezas de raza guirra
La paridera ha ido bien, según Sanfélix, se produjo al final de enero: «no las hago parir mucho en invierno, porque hace fresco y tampoco tengo tanta demanda de corderos»; prefiere «que paran más para mayo y para octubre».
Por otro lado, el ganadero explicó que hace unas parideras «cicladas». Hace nueve años entró en un proyecto en el Hotel Las Arenas, en Valencia, y prácticamente el 80% de la producción de ovino de la raza guirra la vende a este establecimiento, es decir, programa las parideras para adaptar la producción a la demanda.
Diálogo entre ganaderos
Durante la entrevista, Sanfélix saludó en directo a otro de los entrevistados, José Luis Fraile, de la IGP de Lechazo de Castilla y León, de raza churra, que subrayó que «para que se mantengan estas razas autóctonas deberían de tener más apoyo de las administraciones y dar valor para que la gente consuma este producto excepcional».
Por su parte, el ganadero de guirra hizo hincapié sobre el hecho de que si las razas autóctonas desaparecieran no se van a poder recuperar.
La cabaña ganadera de ovino ha sufrido una importante reducción en España, al igual que el consumo. Consumimos menos de un kilo por persona y año de carne de ovino y se avecinan problemas con el acuerdo con Australia. No obstante, de momento, los precios están en niveles históricos.












