El número de casos de gripe aviar en aves silvestres está aumentando y con ello crece la probabilidad de que aparezcan nuevos focos en aves de corral. El comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE), que analizó la evolución de la enfermedad el 10 de septiembre, ha recomendado reforzar las condiciones de bioseguridad en las explotaciones, especialmente en las zonas consideradas de riesgo.
Durante la reunión se repasaron los datos de los focos registrados en España en lo que va de año. Han sido cinco focos en aves de corral (dos en Castilla-La Mancha, uno en Extremadura y dos en Andalucía), un foco en aves cautivas en País Vasco y 31 casos en aves silvestres en Extremadura, Castilla y León, Galicia, Asturias, País Vasco, Cataluña y Andalucía. Los focos detectados en explotaciones no tienen vinculación entre sí y la hipótesis más probable es que los animales se hayan contagiado por contacto directo o indirecto con aves silvestres infectadas.
Al igual que hace de forma periódica el Ministerio de Agricultura, el comité no solo ha insistido en la necesidad de reforzar la bioseguridad en las explotaciones avícolas sino que también ha destacado la importancia de que los ciudadanos observen las recomendaciones de la guía de actuaciones en fauna silvestre por tratarse de una enfermedad con implicaciones de salud pública.












