El comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, ha apuntado la posibilidad de revisar los objetivos de la estrategia «de la granja a la mesa» en aras de la seguridad alimentaria, aunque sin cuestionar esta estrategia.
Lo hizo el 2 de marzo, durante la reunión extraordinaria que los ministros de Agricultura de la UE celebraron por videoconferencia para analizar el impacto del conflicto provocado por Rusia en el sector agrario comunitario y estudiar medidas para garantizar el abastecimiento de ciertas materias primas, en particular las destinadas a alimentación animal.
La nota publicada por el Consejo de la UE tras la reunión señala asimismo que, aparte de las medidas a corto plazo analizadas para afrontar la situación, los ministros pidieron que se ponga en marcha cuanto antes una estrategia y herramientas a más largo plazo para mejorar la resiliencia y la soberanía alimentaria de la UE y para incluir la visión de soberanía alimentaria en las políticas agrarias europeas.
Hay que recordar que los pocos estudios de impacto de la estrategia «de la granja a la mesa» disponibles hasta el momento, aunque parciales, apuntan a una disminución de la producción agraria comunitaria, algo que se considera arriesgado a la vista de situaciones como la actual, que ponen en peligro el abastecimiento en la UE de ciertas materias primas esenciales.
Aplazada la Comunicación sobre energía
La guerra ha llevado también a la Comisión Europea a retrasar hasta el 8 de marzo la presentación de su Comunicación «para una energía más asequible, más segura y más sostenible», prevista para el 2 de marzo, que incluye un importante capítulo dedicado al sector agrario.
El comisario de Agricultura anunció el 1 de marzo que «debido al dramático contexto geopolítico, esta Comunicación sobre el precio de la energía y de los productos alimentarios debe adaptarse a la nueva situación».
«Al igual que la crisis del Covid -añadió- la situación actual nos recuerda hasta qué punto dependemos de nuestros agricultores. Si queremos garantizar el futuro de nuestra sociedad, de nuestra economía y de nuestra democracia debemos garantizar el futuro de nuestros agricultores y de nuestro sistema alimentaria».












