El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará el martes -15 de marzo- un real decreto ley con una serie de medidas de apoyo al sector agrario para hacer frente a la prolongada situación de sequía.
Ha avanzado que estas medidas, que implican a varios ministerios, serán de ámbito fiscal, social y de liquidez, necesarias por la difícil situación que atraviesan algunas cuencas hidrográficas, especialmente las del Guadiana y la del Guadalquivir. Sin embargo, no ha detallado en qué consisten, a la espera de que obtengan el visto bueno definitivo del Ejecutivo. Son unas medidas «necesarias a pesar de» las lluvias que están cayendo estos días sobre la península que no sirven para superar, al menos de momento, el «déficit hídrico» existente.
Por otro lado, el ministro ha pasado revista a los retos a los que tiene que hacer frente el sector agroalimentario, que se ha visto seriamente afectado en los últimos días por la invasión rusa de Ucrania, en especial por la interrupción de importaciones desde aquél país de cereales y oleaginosas. También resulta preocupante la subida del gas y sus repercusiones en los costes de producción de fertilizantes nitrogenados.
Para Planas, se trata de una situación excepcional que afecta a todos los países de la Unión Europea y que, por lo tanto, requiere de una respuesta conjunta. Según ha precisado, la situación que vivimos nos recuerda que la autonomía alimentaria es estratégica.
Abastecimiento garantizado
En su intervención, Planas ha recalcado que en España tenemos un gran nivel de autonomía alimentaria, por lo que el suministro de alimentos está “absolutamente garantizado”.
Nuestro país se sitúa como el 4º país exportador de productos agroalimentarios de la Unión Europea y el 8º del mundo, con unas cifras que en 2021 alcanzaron un nuevo récord de más de 60.000 millones de euros. En el último año, el sector agropecuario (producción vegetal y animal) sumó un total de 32.500 millones de euros, la renta agraria creció un 2,3 %; y el conjunto del sector primario, la agroindustrial, los insumos y la distribución y el transporte alimentarios supone casi el 11 % del PIB.
No obstante, existen ciertas dificultades para la adquisición de determinados productos, como el maíz, y se está trabajando para dar una respuesta a esas compras, mediante la facilitación de las importaciones.
En relación con el aceite de girasol, el ministro ha precisado que las importaciones desde Ucrania no suponían grandes cantidades y que España, en el terreno de las grasas vegetales, “no está mal situada”, ya que contamos con un importante volumen de aceite de oliva, en todas sus categorías. En definitiva, ha añadido, se buscan mercados alternativos, pero que no habrá problema de abastecimiento.
Flexibilización de la PAC
En el ámbito de aplicación de la Política Agraria Común (PAC), Planas ha valorado la posibilidad de flexibilizar, de manera transitoria, las condiciones de las rotaciones obligatorias de cosechas y disponer de la posibilidad de sembrar maíz en determinadas condiciones, así como utilizar barbechos o superficies de interés ecológico. En todo caso, para el ministro es mucho más significativo y prioritario importar de otros mercados de origen que aquello que podemos incrementar cuantitativamente.
Otras iniciativas que se han solicitado consisten en el incremento de los anticipos de las ayudas de la PAC de este año; en la posibilidad de articular ayudas, con una cantidad de hasta un 2% de los fondos de desarrollo rural no utilizados, con ayudas singulares como se hizo durante el periodo de la COVID-19; y en poder articular ayudas directas a los sectores afectados, si fuera necesario, en base al artículo 219 de la OCM.












