
El Gobierno permitirá que los parados puedan cobrar simultáneamente los subsidios y desarrollar un trabajo temporal en el campo para cubrir la falta de mano de obra en las campañas hortofrutícolas, aunque con algunas excepciones.
No obstante, la medida no parece que vaya a resolver el problema de falta de mano de obra, puesto que, «por razones de seguridad sanitaria», los trabajadores contratados deben proceder del mismo término municipal o de otros colindantes para minimizar los desplazamientos.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, explicó esta medida este martes -7 de abril- tras el Consejo de Ministros en el que también se ha aprobado un real decreto que recoge la renovación de permisos de trabajo para extranjeros -que expiraban antes del 30 de junio-.
Según el Gobierno, estas medidas pretenden cubrir entre 75.000 y 80.000 puestos de trabajo para asegurar la recogida de los frutos y evitar así pérdidas económicas, posibles complicaciones en la cadena alimentaria o una reducción de la oferta que pueda encarecer el producto.
El ministro ha insistido en que compatibilizar el cobro de subsidio con el trabajo es una medida «absolutamente excepcional» que entrará en vigor desde la publicación del Decreto Ley hasta el 30 de junio.
Algunas excepciones
No obstante, no se beneficiarán de ello los afectados por ERTEs presentados en las últimas semanas debido al parón de la actividad provocado por la pandemia o los que reciban otras prestaciones extraordinarias con ocasión del descenso de la carga de trabajo o incluso el cese de su actividad.
Según Planas, no se les puede aplicar puesto que ya tienen financiación «propia a través de medidas sociales» que el Ejecutivo ha adoptado «en las últimas semanas». Cabe recordar que la posibilidad de compatibilizar el cobro de subsidios por ERTE con trabajo temporal había sido una de las peticiones hechas por una parte del sector agrario.
El ministro ha explicado que la bolsa de empleo se obtendrá de perceptores del subsidio agrario u otras prestaciones por desempleo (que podrán compatibilizarla con el jornal del campo); de residentes extranjeros legales cuyo permiso de trabajo concluya antes del 30 de junio, a los que se les renovará; o a jóvenes extranjeros de entre 18 y 21 años que tendrán más fácil obtener esos permisos para incorporarse a estas tareas.
Los contratos de trabajo se harán por escrito y tendrán que reflejar el salario recogido en los convenios colectivos referentes o, en todo caso, respetar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
La gestión de estos contratos se encomendará a las propias empresas agrarias que efectuarán su solicitud de mano de obra en coordinación con los servicios autonómicos de Empleo y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno se encargarán de hacer seguimientos para que «queden garantizadas todas» las necesidades de los empleados así como las «condiciones, requisitos y normas sociales de aplicación en España».
Planas espera que esa movilización de mano de obra «local» sirva para responder a las «necesidades planteadas» por los empresarios agrarios.











