La iniciativa ciudadana europea (ICE) que solicita a los Estados miembros la prohibición del glifosato ha conseguido recaudar más de un millón de firmas de siete países, el mínimo necesario para que la Comisión Europea (CE) esté obligada a darle respuesta.
La iniciativa, impulsada por organizaciones ecologistas de varios países para frenar la renovación de la licencia de este herbicida, ha registrado un total de 1.006.216 de apoyos europeos y una financiación de 307.000 euros, según los últimos datos que se conocen.
La petición permanecerá abierta durante un año, después del cual la CE estará obligada a reaccionar, aunque sea no teniendo en cuenta esta petición.
Desde Greenpeace UE, destacaron que esta ECI «ha logrado cumplir con los requisitos establecidos por la UE en menos de cinco meses”, de modo que se ha convertido en la iniciativa que ha obtenido un respaldo “más rápidamente».
La directora de Política Alimentaria de Greenpeace UE, Franziska Achterberg, aseguró que la multinacional agroquímica «Monsanto y otros productores de glifosato están haciendo todo lo que pueden para que los Gobiernos de todo el mundo aprueben su producto».
Por su parte, el eurodiputado de Equo, Florent Marcellesi, pidió «sentido común a la CE», con una investigación «transparente para un debate democrático de calidad», con el que «repensar nuestro sistema agrícola y proteger nuestra salud».
En este sentido, el grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo ha pedido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que investigue los informes de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el glifosato, en los que observan un «potencial conflicto de interés».
El grupo parlamentario denuncia que pese a los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alertó en marzo de 2015 de que el herbicida es «probablemente cancerígeno», la EFSA publicó seis meses después un informe que alegaba lo contrario.












