Los agricultores franceses han volcado varias toneladas de fruta procedente de España ante el consulado español en Perpiñán (al sur del país). En concreto, varias decenas de productores galos vertieron un remolque con melocotones.
Entre los manifestantes había no solo productores de fruta de hueso sino también viticultores. Ambos vienen desarrollando este año campañas en contra de las importaciones procedentes de España, que consideran competencia desleal.
El representante de la principal organización agraria francesa (la FNSEA) en la zona denunció que esa misma fruta se vende en España a un precio «razonable» pero la que se envía a Francia se comercializa a un precio que hunde el mercado. Añadió que el mercado francés sirve como salida para los excedentes españoles.












