Ante las intensas protestas que han tenido lugar en los últimos días por parte de los agricultores franceses, el presidente del país, Emmanuel Macron, ha anunciado que en la próxima cumbre de la Unión Europea (UE), del 1 de febrero, pedirá una derogación de la obligación de dejar un 4 % de la tierra en barbecho y simplificar la PAC.
Por su parte, el primer ministro, Gabriel Attal, reconoció que «hay que simplificar la Política Agraria Común (PAC)». Attal se trasladó a una granja de Montastruc de Salies, al norte de Toulouse, para explicar una serie de ayudas en favor del sector agrícola, que desde hace más de una semana ha aumentado la presión sobre su Gobierno con bloqueos de autopistas y carreteras.
Attal afirmó que «aunque Europa es nuestra mejor protección, tenemos que mantenernos firmes para defender nuestra agricultura». «No queremos depender de los demás para nuestra alimentación», subrayó el primer ministro galo, antes de señalar que una de sus prioridades es «no dejar la agricultura en manos de la competencia desleal».
En este sentido, anunció que el país continuará exigiendo en las negociaciones comerciales de la UE las llamadas ‘cláusulas espejo’, es decir que los otros bloques económicos que busquen un acuerdo con Europa tendrán que asumir sus reglas sanitarias, medioambientales y sociales para poder exportar a los Veintisiete sus productos.
Otras medidas
Dentro de las medidas para tratar de aplacar las protestas de los agricultores, Attal accedió a una de las principales exigencias de los agricultores, el mantenimiento de las exenciones fiscales al gasóleo agrícola, con un cambio en la gestión para acabar con unos procedimientos que exasperan a muchos beneficiarios.
De aquí al verano, esa exención se les aplicará automáticamente cada vez que vayan a repostar gasóleo, de forma que no tendrán que pagar anticipadamente y luego reclamar el reembolso a final de año. Además, prometió que desde el mes de febrero se les pagará los pagos que hayan hecho (hasta ahora cobraban al final del año).
Francia accede al mantenimiento de las exenciones fiscales al gasóleo agrícola
El primer ministro hizo una serie de anuncios para «simplificar drásticamente los procedimientos» administrativos y burocráticos, que concretó en diez medidas que estarán incluidas en un decreto que debe publicará este sábado.
La simplificación supondrá, entre otras cuestiones, que el plazo para presentar un recurso contra un proyecto agrícola se reducirá de cuatro a dos meses, se suprimirá una instancia de recurso y se creará «una presunción de urgencia» por la que los jueces tendrán que dictaminar en un periodo máximo de diez meses.
Asimismo, Attal aseguró que una explotación no podrá ser objeto de más de un control administrativo al año.
Control sobre la distribución
Por otro lado, el primer ministro avanzó que el Gobierno controlará que se cumpla la llamada ‘ley Egalim’ (similar a nuestra Ley de la Cadena Alimentaria española), puesto que aunque estipula que no se pueden fijar precios por debajo de los costes de producción, esta norma no tiene todo el efecto esperado.
Attal también anunció una serie de ayudas sectoriales o regionales: para las explotaciones de viticultura afectadas por la crisis de exceso de producción, para las de Bretaña afectadas por el último temporal o para el reembolso de los gastos de veterinario.












